1. Introducción
⌅El intento por dilucidar los orígenes del sistema patriarcal en Abya Yala
1
Abya Yala es el término con el que les Kunas, comunidad indígena que
habita hasta la actualidad los territorios correspondientes a los
estados panameños y colombianos, refieren a su territorio (Walsh, 2017, p. 2). Además, fue la denominación acordada por la Continental 500 Años de Resistencia Indígena, Negra y Popular para sustituir a una América Latina que era pensada por sus participantes como fruto de la imposición colonial (Mignolo, 2007).
El presente artículo se adhiere a esta terminología en aras de hacer
explícito el compromiso descolonial que a él subyace. Ahora bien, debido
al desarrollo histórico de “lo latinoamericano”, se considera que no es
posible renunciar por completo a su alusión. Por este motivo, “Abya
Yala” y “América Latina” serán alternadas a lo largo de este texto (Calvo Rivera, 2023 y 2024).
ha ocupado, en las últimas décadas, buena parte del trabajo académico
de los feminismos descoloniales y comunitarios. A través de él, sus
exponentes aspiran a comprehender, no solo la genealogía de la jerarquía
de género, sino también el funcionamiento de la lógica del poder
colonial. Fue Aníbal Quijano (2014aQuijano, Aníbal (2014a). Colonialidad del poder y clasificación social. En Aníbal Quijano (Ed.), Cuestiones y horizontes: de la dependencia histórico-estructural a la colonialidad/descolonialidad del poder (pp. 285-327). CLACSO.
y 2014b)Quijano, Aníbal (2014b). Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina. En Aníbal Quijano (Ed.), Cuestiones y horizontes: de la dependencia histórico estructural a la colonialidad/descolonialidad del poder (pp. 777-832). CLACSO.
el primero en señalar al capitalismo y la raza como los ejes
articuladores de este patrón de poder que, desde la invasión ibérica,
organiza las distintas dimensiones de la vida humana. Entre ellas,
Quijano sitúa al género, cuya presencia en América Latina, en su versión
jerárquica, sexualmente dimórfica y heterosexual, asume como anterior a
los procesos de colonización. La filósofa argentina María Lugones (2007Lugones, María (2007). Heterosexualism and the colonial/modern gender system. Hypatia, 22(1), 186-219.
, 2008Lugones, María (2008). Colonialidad y género. Tabula rasa (9), 73-101.
y 2014)Lugones,
María (2014). Colonialidad y género: hacia un feminismo descolonial. En
Walter Mignolo, María Lugones, Isabel Jiménez-Lucena y Medina
Trosltanova (Eds.), Género y descolonialidad (pp. 13-43). Ediciones del Signo.
impugnó, sin embargo, esta hipótesis, al identificar en ella una
concesión a la comprensión eurocéntrica y universal del género. Para
Lugones, el binarismo y la jerarquía de género debían ser entendidos,
más que como un ámbito de la existencia reestructurado por el
capitalismo y la raza, como el tercer eje que ordena, junto con ellos,
la matriz de poder colonial.
La crítica que María Lugones dirigió
a Aníbal Quijano asentó el caldo de cultivo para que la pregunta por
los orígenes y la naturaleza colonial del sistema sexo-género patriarcal
se extendiese al interior de los feminismos descoloniales y
comunitarios latinoamericanos. Sus representantes coinciden, pese a la
disparidad de sus posicionamientos, en su rechazo a las teorías
feministas clásicas que abordan el patriarcado como un fenómeno
universal presente en todas las sociedades conocidas a lo largo de la
historia. Esta visión ha sido defendida por figuras destacadas de la
antropología feminista, como Michelle Rosaldo (1979)Rosaldo, Michelle (1979). Mujer, cultura y sociedad: una visión teórica. En Olivia Harris y Kate Young (Eds.), Antropología y feminismo (pp. 153-181). Anagrama.
, quien fundamenta la universalidad del patriarcado en la división sexual del trabajo; Nancy Chodorow (1978)Chodorow, Nancy J. (1978). The reproduction of mothering: Psychoanalysis and the sociology of gender. University of California Press.
, quien lo hace en el proceso de socialización basado en la proximidad con la madre, o Sherry Ortner (1979)Ortner,
Sherry (1979). ¿Es la mujer con respecto al hombre lo que la naturaleza
con respecto a la cultura? En Olivia Harris y Kate Young (Eds.), Antropología y feminismo (pp. 109-131). Anagrama.
,
quien argumenta que es la asociación entre las mujeres y la naturaleza
la que instituye las condiciones necesarias para su opresión. Desde la
perspectiva feminista descolonial, la producción teórica de estas
autoras oculta el lugar de enunciación privilegiado en el que se
posicionan en el complejo sistema-mundo, ignorando de qué manera su
planteamiento resulta inadecuado para analizar el orden de género ahí
donde la naturaleza no ocupa un lugar inferior respecto a la cultura, ni
la sociedad se organiza de acuerdo con la dicotomía que separa lo
público y lo privado, como se observa hasta la actualidad en distintos
pueblos indígenas.
A partir de lo expuesto, se concluye que el
feminismo clásico, que surgió del rechazo a un sujeto universal
desenmascarado como fetichización de la particularidad masculina (Espinosa Miñoso, Gómez Correal y Ochoa Muñoz, 2014Espinosa
Miñoso, Yuderkys; Gómez Correal, Diana y Ochoa Muñoz, Karina (2014).
Introducción. En Yuderkys Espinosa Miñoso, Diana Gómez Correal y Karina
Ochoa Muñoz. Tejiendo de otro modo: feminismo, epistemología y apuestas decoloniales desde Abya Yala (pp. 13-41). Editorial Universidad del Cauca.
),
termina replicando esta misma lógica universalista al convertir la
experiencia de las mujeres de un tercio del mundo en el modelo
explicativo de las relaciones de género en los dos tercios restantes (Curiel, 2014Curiel,
Ochy (2014). Hacia la construcción de un feminismo descolonizado. En
Yuderkys Espinosa Miñoso, Diana Gómez Correal y Karina Ochoa Muñoz. Tejiendo de otro modo: feminismo, epistemología y apuestas decoloniales desde Abya Yala (pp. 325-335). Editorial Universidad del Cauca.
).
En este contexto, los feminismos descoloniales y comunitarios emergen
en América Latina para revelar el lugar de enunciación privilegiado que
ocupan las mujeres blancas al interior del feminismo hegemónico (Espinosa Miñoso, 2014Espinosa Miñoso, Yuderkys (2014). Una crítica descolonial a la epistemología feminista crítica. El Cotidiano (184), 7-12.
y 2016Espinosa
Miñoso, Yuderkys (2016). De por qué es necesario un feminismo
descolonial: diferenciación, dominación co-constitutiva de la modernidad
occidental y el fin de la política de identidad. Solar: revista de filosofía iberoamericana, 12(1), 141-171.
)
y señalar, a la vez, las vetas particularistas que subyacen a sus
contribuciones teóricas presentadas como universales, tales como las
tesis sobre el origen del patriarcado (Hernández Castillo, 2008Hernández
Castillo, Rosalva Aída (2008). Feminismos poscoloniales desde el sur
del Río Bravo. En Liliana Suárez Navaz y Rosalva Aída Hernández Castillo
(Eds). Descolonizando el feminismo: teorías y prácticas desde los márgenes (pp. 68-122). Cátedra.
).
En este artículo se explora, sin embargo, cómo las contrapropuestas
descoloniales y comunitarias relativas a la genealogía del binarismo y
la jerarquía de género en Abya Yala corren el riesgo de incurrir en un
universalismo abstracto
2
Se
entiende por “universalismo abstracto” o “falso universalismo” aquel
que se construye a partir de la elevación al absoluto de la
particularidad que encarnan, principalmente, quienes se sitúan en el
lado favorecido del sistema-mundo
moderno/colonial/capitalista/patriarcal (Castro-Gómez, 2015, p. 354).
No obstante, este texto explorará cómo el paradigma del universalismo
abstracto, al operar como un paliativo ante la imposibilidad última de
la universalidad como totalidad cerrada, impregna las estructuras de
pensamiento hasta tal punto que seduce, incluso, a quienes aspiran a su
superación.
de naturaleza muy similar al que impugnan en su crítica al feminismo blanco.
Este
trabajo tiene como objetivo, en primer lugar, realizar un análisis
crítico del falso universalismo al que, como se advertirá, los
argumentos descoloniales y comunitarios sobre los orígenes de la
desigualdad de género en Abya Yala se exponen. Para ello, la primera
sección plantea una aproximación conceptual al universalismo abstracto a
partir de la filosofía crítica de la ideología de Slavoj Žižek (2003aŽižek, Slavoj (2003a). El sublime objeto de la ideología. Siglo XXI.
, 1999Žižek, Slavoj (1999). El espinoso sujeto. El centro ausente de la ontología política. Paidós.
y 2011)Žižek, Slavoj (2011). El acoso de las fantasías. Ediciones Akal.
.
En este sentido, se aborda el universalismo como un fenómeno generador
de figuraciones fantasmagóricas cuya finalidad es enmascarar la
imposibilidad de la universalidad entendida como totalidad suturada. Se
concluye que cualquier cuestionamiento al universalismo debe ir
acompañado, por tanto, de un develamiento de su función ontológica. En
el segundo epígrafe, se expone cómo, debido a la ausencia de esta
reflexión de segundo orden, los argumentos descoloniales y comunitarios
sobre los orígenes del patriarcado se convierten en presas del acoso
fantasmagórico por parte del universalismo abstracto. Finalmente, el
tercer apartado protagoniza un salto del nivel explicativo-diagnóstico a
la dimensión emancipatoria-utópica (Benhabib, 2006Benhabib, Seyla (2006). El ser y el otro en la ética contemporánea: feminismo, comunitarismo y posmodernismo. Gedisa.
).
En él, se dialoga con el pensamiento de Judith Butler, Ernesto Laclau y
Ramón Grosfoguel en aras de proponer una comprensión alternativa de la
universalidad -contingente, hegemónica y/o pluriversal- desde la que
plantear una teoría del origen del sistema patriarcal capaz de rehuir de
los particularismos extremos tanto como de un universalismo abstracto
que se presume falsamente como independiente de la particularidad.
2. “Atravesar el fantasma” del falso universalismo
⌅En
la obra de Slavoj Žižek, la expresión “atravesar el fantasma”
trasciende su uso en la práctica clínica lacaniana para inscribirse en
el ámbito de la filosofía crítica de la ideología. A partir de ella, el
filósofo esloveno advierte que ningún movimiento social que se oponga al
racismo, al sexismo o a cualquier otra ideología resultará vencedor si
mantiene su lucha política anclada a la dimensión óntica. Esto, porque
la existencia de la ideología responde a una necesidad ontológica:
ordenar el mundo de forma tal que el encuentro traumático del “yo” con
la carencia constitutiva que el psicoanálisis atribuye a todo sujeto no
tenga lugar. En este sentido, la ideología funciona, más que como una
estratagema epistemológica del tipo de la “falsa conciencia”, como un
fenómeno ontológico capaz de estructurar la realidad social como la
“huida de algún núcleo traumático, real” (Žižek, 2003a, p. 76Žižek, Slavoj (2003a). El sublime objeto de la ideología. Siglo XXI.
).
En este ejercicio, la ideología recurre a un mecanismo operativo
concreto: la generación de fantasmas, esas “mentiras primordiales” que
enmascaran el siempre “exceso de negatividad” del mundo, es decir, el
vacío subyacente al “Gran Otro” o “universo simbólico” (Castro-Gómez, 2015Castro-Gómez, Santiago (2015). Revoluciones sin sujeto: Slavoj Žižek y crítica historicismo postmoderno. Ediciones Akal.
y Hernández Castellanos, 2023Hernández Castellanos, Donovan Adrián. (2023). “Feliz Navidad, Mr. Žižek.” La más mínima distancia: fantasma, goce e ideología. Enrahonar. An international journal of theoretical practical reason, 70, 219-237. https://doi.org/10.5565/rev/enrahonar.1426.
).
Los fantasmas materializan el objeto del deseo (“objeto-a”) hacia el cual el sujeto es instado a intencionarse (Žižek, 2011Žižek, Slavoj (2011). El acoso de las fantasías. Ediciones Akal.
).
Debido a su fisura constitutiva, el individuo es incapaz de satisfacer
un deseo que se presenta siempre como el “deseo del Otro” (“¿qué quiere
el Otro de mí?”) (Hernández Castellanos, 2023Hernández Castellanos, Donovan Adrián. (2023). “Feliz Navidad, Mr. Žižek.” La más mínima distancia: fantasma, goce e ideología. Enrahonar. An international journal of theoretical practical reason, 70, 219-237. https://doi.org/10.5565/rev/enrahonar.1426.
).
La fantasía enmascara esta negatividad a través de una positividad
contingente que tiene como condición de posibilidad, paradójicamente, la
imposibilidad misma del deseo: el goce. Renunciar a la ideología
implica, por consiguiente, abandonar toda posibilidad de goce y
enfrentarse con lo Real de un deseo que no puede ser significado (Castro-Gómez, 2015Castro-Gómez, Santiago (2015). Revoluciones sin sujeto: Slavoj Žižek y crítica historicismo postmoderno. Ediciones Akal.
). Según Žižek (1999)Žižek, Slavoj (1999). El espinoso sujeto. El centro ausente de la ontología política. Paidós.
,
comprender la ideología de este modo supone asumir que explicarle a una
persona racista que la raza no es más que una ficción, o que los
estudios de craneometría estaban claramente sesgados resulta
insuficiente para erradicar el racismo. Ello, debido a que el orden
racista del poder convierte a la alteridad racializada en el obstáculo
que imposibilita “la mínima distancia” (Hernández Castellanos, 2023Hernández Castellanos, Donovan Adrián. (2023). “Feliz Navidad, Mr. Žižek.” La más mínima distancia: fantasma, goce e ideología. Enrahonar. An international journal of theoretical practical reason, 70, 219-237. https://doi.org/10.5565/rev/enrahonar.1426.
)
del sujeto con ese objeto del deseo que, ahora piensa, le ha sido
arrebatado por un “otro” que lo posee. De este modo, el sujeto queda
exonerado de hacerse cargo de su propio deseo, asegurando la
reproducción ad infinitum de su goce.
A partir de lo
anterior, se concluye que la ideología no se combate enfrentándola en el
plano epistemológico, sino atravesando sus construcciones
fantasmagóricas en el plano ontológico, con la correspondiente renuncia
del goce que ello implica (Castro-Gómez, 2015Castro-Gómez, Santiago (2015). Revoluciones sin sujeto: Slavoj Žižek y crítica historicismo postmoderno. Ediciones Akal.
y Žižek, 2011Žižek, Slavoj (2011). El acoso de las fantasías. Ediciones Akal.
).
De manera análoga, en este texto se recupera la expresión de “atravesar
el fantasma” para problematizar la necesidad de superar, ya no las
operaciones ideológicas que buscan encubrir la falla ontológica del
sujeto, sino el universalismo abstracto que genera falsos universales, y
este es mi argumento, con la finalidad de ocultar la imposibilidad de
la universalidad entendida como totalidad cerrada. En un sentido similar
a cómo opera la ideología, se sostiene que el universalismo abstracto
engendra una multiplicidad de fantasmas con el objetivo de ocultar una
“imposibilidad fundamental”: la universalidad. “Sujeto”, “Mujer” o
“Patriarcado”, por poner algún ejemplo, aparecen bajo este razonamiento
como universales fantasmas que enmascaran, con su frágil positividad, la
impotencia que supone para el individuo humano la imposibilidad de
suturar el espacio global de la universalidad. Con posterioridad, se
analizará la naturaleza de esta imposibilidad de la mano de las
filosofías de Ernesto Laclau y Judith Butler. Sin embargo, es importante
explicar primero qué se entiende por “falso universalismo” o
“universalismo abstracto.”
“Falso universalismo” y “universalismo abstracto” han sido dos de las expresiones más socorridas desde los feminismos (Butler, 1998Butler, Judith (1998). Actos performativos y constitución del género: un ensayo sobre fenomenología y teoría feminista. Debate feminista, 18, 296-314.
y Lozano Lerma, 2010Lozano
Lerma, Betty Ruth (2010). El feminismo no puede ser uno porque las
mujeres somos diversas. Aportes a un feminismo negro decolonial desde la
experiencia de las mujeres negras del Pacífico colombiano. En Yuderkys
Espinosa Miñoso, Diana Gómez Correal y Karina Ochoa Muñoz (Eds.), Tejiendo de otro modo: feminismo, epistemología y apuestas decoloniales desde Abya Yala (pp. 335-352). Universidad del Cauca.
), los estudios latinoamericanos (Echeverría, 1995Echeverría, Bolívar (1995). La identidad evanescente. En Bolívar Echeverría (Ed.), Las ilusiones de la modernidad (pp. 57-77). Ediciones Era.
) y las corrientes de pensamiento poscoloniales y descoloniales (Grosfoguel, 2008Grosfoguel, Ramón (2008). Hacia un pluri-versalismo transmoderno decolonial. Tabula rasa (9), 199-216.
)
para referir a un universalismo que confunde lo universal con lo
masculino y lo europeo, por mencionar tan solo algunas de sus
asociaciones. Sus exponentes denuncian la forma en que tanto el
conocimiento generado en un tercio del mundo (el Noroccidente
hegemónico) como su sujeto de enunciación han sido históricamente
elevados al absoluto y despojados de todo anclaje espacio-temporal. A
estos fenómenos, Ramón Grosfoguel (2008)Grosfoguel, Ramón (2008). Hacia un pluri-versalismo transmoderno decolonial. Tabula rasa (9), 199-216.
los denomina, respectivamente, como “universalismo de los enunciados” y “universalismo del sujeto epistémico.” Santiago Castro-Gómez (2007Castro-Gómez,
Santiago (2007). Descolonizar la universidad. La hybris del punto cero y
el diálogo de saberes. En Santiago Castro Gómez y Ramón Grosfoguel
(Eds.), El giro decolonial. Reflexiones para una diversidad epistémica más allá del capitalismo global (pp. 79-93). Siglo de Hombre Editores.
y 2010)Castro-Gómez, Santiago (2010). La Hybris del Punto Cero. Ciencia, raza e ilustración en la Nueva Granada. Editorial Pontificia Universidad Javeriana.
los conceptualiza, por su parte, mediante la metáfora de “la hybris del punto cero”. A través de ella, señala cómo la ciencia moderna
occidental “juega a ser Dios”, situándose en una plataforma
presumiblemente exterior al tiempo y al espacio y emitiendo
proposiciones cuya validez se pretende, de igual forma, trascendente a
toda limitación contextual. Castro-Gómez (2007Castro-Gómez,
Santiago (2007). Descolonizar la universidad. La hybris del punto cero y
el diálogo de saberes. En Santiago Castro Gómez y Ramón Grosfoguel
(Eds.), El giro decolonial. Reflexiones para una diversidad epistémica más allá del capitalismo global (pp. 79-93). Siglo de Hombre Editores.
, 2010)Castro-Gómez, Santiago (2010). La Hybris del Punto Cero. Ciencia, raza e ilustración en la Nueva Granada. Editorial Pontificia Universidad Javeriana.
descubre que el resultado de esta hybris es el de un falso universalismo que se construye mediante la
fetichización de una particularidad a la que, por el lugar privilegiado
que ocupa en el sistema-mundo moderno/colonial/capitalista/patriarcal,
se le atribuyen un conjunto de privilegios de carácter trascendental (Castro-Gómez, 2015Castro-Gómez, Santiago (2015). Revoluciones sin sujeto: Slavoj Žižek y crítica historicismo postmoderno. Ediciones Akal.
).
Coincido
con Grosfoguel y Castro-Gómez en que la posición ocupada en el patrón
de poder mundial determina qué sujetos se consideran “dignos” de ser
abstraídos en la hybris universalista. No obstante, estimo que
este lugar de privilegio no esclarece por qué la operación
universalizadora, ahora descubierta como falsa, ha estructurado
históricamente, en sus distintas versiones, nuestra comprensión de la
realidad. La crítica žižekiana de la ideología puede resultar
iluminadora para cubrir este vacío explicativo. Si se recuerda, de
acuerdo con Žižek, la clave del éxito de cualquier ideología se sitúa en
su capacidad para disimular la apertura irreducible entre el “yo” y el
“yo escindido” a través del goce. En esta línea, sostengo que una lógica
operativa similar posibilitó que el falso universalismo se consolidase,
a lo largo de la historia, como el modelo paradigmático para la
construcción de pensamiento teórico. Así, de la misma forma que la
ideología afinca sus raíces en el “exceso de negatividad” de la
realidad, el falso universalismo lo hace en el vacío ontológico que es
habilitado por otra imposibilidad fundamental, a saber, la universalidad
entendida como totalidad suturada. El propio Slavoj Žižek (1999Žižek, Slavoj (1999). El espinoso sujeto. El centro ausente de la ontología política. Paidós.
y 2011)Žižek, Slavoj (2011). El acoso de las fantasías. Ediciones Akal.
despliega, desde su concepción del mundo como falla, un desarrollo
explicativo acerca de la imposibilidad de la universalidad. No es el
único; así lo hacen también quienes fueron, en otro momento, sus
interlocutores: Ernesto Laclau (1996Laclau, Ernesto. (1996). Universalismo, particularismo y la cuestión de la identidad. En Ernesto Laclau, Emancipación y diferencia (pp. 43-68). Ariel.
y 2003Laclau, Ernesto (2003). Estrutura, historia y lo político. En Judith Butler, Ernesto Laclau y Slavoj Žižek (Eds.), Contingencia, hegemonía, universalidad: diálogos contemporáneos en la izquierda (pp. 185-215). FCE.
, Laclau y Mouffe, 2003)Laclau, Ernesto y Mouffe, Chantal (2003). Hegemonía y estrategia socialista. FCE.
y Judith Butler (2001Butler, Judith (2001). Fundamentos contingentes: el feminismo y la cuestión del "postmodernismo". La ventana. Revista de estudios de género, 2(13), 7-41.
, 2003aButler,
Judith (2003a). Reescenificación de lo universal: hegemonía y límites
del formalismo. En Judith Butler, Ernesto Laclau y Slavoj Žižek (Eds.), Contingencia, hegemonía, universalidad: diálogos contemporáneos en la izquierda (pp. 17-49). FCE.
y 2003b)Butler, Judith (2003b). Universalidades en competencia. En Judith Butler, Ernesto Laclau y Slavoj Žižek (Eds.), Contingencia, hegemonía, universalidad: diálogos contemporáneos en la izquierda (pp. 141-185). FCE.
.
3
A principios de siglo, Judith Butler, Slavoj Žižek y Ernesto Laclau (2003) intercambiaron sus respectivos puntos de vista sobre la universalidad en una obra conjunta, titulada Contingencia, hegemonía, universalidad. Diálogos contemporáneos en la izquierda.
Desde la filosofía hegeliana, Butler (2003a)Butler,
Judith (2003a). Reescenificación de lo universal: hegemonía y límites
del formalismo. En Judith Butler, Ernesto Laclau y Slavoj Žižek (Eds.), Contingencia, hegemonía, universalidad: diálogos contemporáneos en la izquierda (pp. 17-49). FCE.
entiende la universalidad como negación de una particularidad que
termina siendo finalmente recuperada en el tercer momento dialéctico. De
acuerdo con su planteamiento, la universalidad está siempre contaminada
por la particularidad. Sin embargo, Butler advierte que, para poder
incorporarse en el universal, el particular debe ser primero destruido.
Esto implica que siempre hay algo de él que permanece en una relación de
exterioridad con respecto a la universalidad resultante. En este “aún
no” descansa, según su propuesta, la esencia de la universalidad. Desde
esta perspectiva, la universalidad siempre representa un “no lugar para
alguien”, incluso cuando sus fronteras están sujetas a
reestructuraciones permanentes. Ello no significa, ahora bien, que
debamos abandonar la noción de “universalidad”; en cambio, Butler
apuesta por promover un “mal uso” de la universalidad mediante el
ejercicio de hacer explícitas las exclusiones que le son constitutivas y
en las que reside su naturaleza ontológica: “sostener que lo universal
aún no ha sido articulado es insistir en que el 'aún no' es
característico de una comprensión de lo universal: lo que permanece
'irrealizado' por lo universal es lo que lo constituye esencialmente” (Butler, 2003a, p. 46Butler,
Judith (2003a). Reescenificación de lo universal: hegemonía y límites
del formalismo. En Judith Butler, Ernesto Laclau y Slavoj Žižek (Eds.), Contingencia, hegemonía, universalidad: diálogos contemporáneos en la izquierda (pp. 17-49). FCE.
).
Ernesto Laclau (Laclau y Mouffe, 2003Laclau, Ernesto y Mouffe, Chantal (2003). Hegemonía y estrategia socialista. FCE.
)
justifica la imposibilidad de la universalidad a partir de un marco
teórico alternativo, basado en la semiología de Ferdinand de Saussure.
Para el pensador de la hegemonía, las identidades particulares se
definen con base en sus diferencias respecto de otras particularidades
al interior de un espacio global, el cual es ordenado por una estructura
discursiva de significación que se caracteriza por la apertura
irrenunciable. Esta imposibilidad de suturar las fronteras de la
totalidad constituye, a ojos de Laclau, la condición necesaria para que
las identidades particulares puedan redefinirse. Sin embargo, en ella
también recae la imposibilidad de cualquier tipo de auto-significación
por parte del discurso -la universalidad. Es decir, el mismo espacio
global que posibilita con su apertura la significación de las distintas
particularidades no puede, como consecuencia de esa misma apertura,
significarse a sí mismo. La universalidad aparece, por tanto, como un
lugar vacío pero necesario, a fin de cuentas, para que la simbolización
de los particulares tenga lugar (Castro-Gómez, 2015Castro-Gómez, Santiago (2015). Revoluciones sin sujeto: Slavoj Žižek y crítica historicismo postmoderno. Ediciones Akal.
, Laclau, 1996Laclau, Ernesto. (1996). Universalismo, particularismo y la cuestión de la identidad. En Ernesto Laclau, Emancipación y diferencia (pp. 43-68). Ariel.
y Laclau y Mouffe, 2003Laclau, Ernesto y Mouffe, Chantal (2003). Hegemonía y estrategia socialista. FCE.
).
Cualquiera que sea el planteamiento que merezca la adhesión de quienes leen este texto, las reflexiones de Butler, Laclau y Žižek (2003)Butler, Judith; Laclau, Ernesto y Žižek, Slavoj. (2003). Contingencia, hegemonía, universalidad: diálogos contemporáneos en la izquierda. FCE.
coinciden en negar la existencia de la universalidad como totalidad
suturada, omniabarcante y atemporal. En este contexto, los esfuerzos del
universalismo abstracto por ocultar la apertura permanente del orden
simbólico mediante la fetichización de las diferentes particularidades
cobran sentido. Distintas corrientes de pensamiento se han mostrado muy
críticas con los falsos universales que el universalismo abstracto
genera. No obstante, la ausencia de un análisis de segundo orden sobre
la función ontológica del universalismo abstracto deriva, en muchos
casos, en la generación de nuevas figuraciones fantasmagóricas al
interior de sus propias teorías. Se trata, en este sentido, de un
fenómeno similar al que Žižek identifica en los movimientos sociales
contemporáneos que, denunciando el ejercicio del poder en el plano
óntico, se muestran ciegos a la dimensión ontológica que exige la
renuncia al goce como condición de posibilidad para la superación de la
ideología (Castro-Gómez, 2015Castro-Gómez, Santiago (2015). Revoluciones sin sujeto: Slavoj Žižek y crítica historicismo postmoderno. Ediciones Akal.
).
De igual forma, aunque se ha impugnado al universalismo por reproducir
la dimensión óntica colonial/patriarcal del poder, en muchos casos no se
ha acompañado esta crítica con una reflexión sobre las implicaciones y
las alternativas que se derivan de la renuncia al paradigma universal.
Gayatri Ch. Spivak (2003)Spivak, Gayatri Chakravorty (2003). ¿Puede hablar el subalterno? Revista colombiana de antropología, 39, 297-364.
fue una de las primeras autoras en señalar los riesgos de reproducir el
falso universalismo dentro de las propias producciones teóricas que lo
rechazan. Esta advertencia la formuló a partir de su análisis de las
conversaciones entre Deleuze y Foucault (1977)Foucault, Michel. (1977). Language, Counter-Memory, Practice: Selected essays and interviews. Cornell University Press.
sobre la subalternidad, en las que identificó una tendencia a
homogeneizar las posiciones subalternas, replicando de esta manera, bajo
la figura de “El Otro”, el mismo sujeto universal que los filósofos
intentaban cuestionar (Bedin, 2017Bedin, Paula (2017). La crisis del universalismo: redefiniciones, propuestas y debates. Andamios, 14(33), 273-301, https://doi.org/10.29092/uacm.v14i33.554.
).
En un sentido similar, el falso universalismo también ha logrado
infiltrarse en una tradición feminista que, si bien ha revelado la forma
que adopta este falso universalismo en la sociedad patriarcal, ha sido
incapaz de “atravesar el fantasma” y confrontar la imposibilidad de una
universalidad omniabarcadora, así como la necesidad consecuente de
trazar nuevas rutas para construir una universalidad alternativa.
Ejemplo de esto es la paradoja en la que incurre el feminismo
hegemónico, el cual, a la vez que impugna el “sujeto” universal
androcéntrico, construye un sujeto “Mujer” en el que tan solo tiene
cabida la experiencia de las mujeres blancas, burguesas, heterosexuales y
noroccidentales (Espinosa Miñoso, 2014Espinosa
Miñoso, Yuderkys; Gómez Correal, Diana y Ochoa Muñoz, Karina (2014).
Introducción. En Yuderkys Espinosa Miñoso, Diana Gómez Correal y Karina
Ochoa Muñoz. Tejiendo de otro modo: feminismo, epistemología y apuestas decoloniales desde Abya Yala (pp. 13-41). Editorial Universidad del Cauca.
, Lugones, 2008Lugones, María (2008). Colonialidad y género. Tabula rasa (9), 73-101.
, Millán, 2020Millán,
Márgara (2020). Interseccionalidad, descolonización y la transcrítica
antisistémica: sujeto político de los feminismos y “las mujeres que
luchan”. Revista mexicana de ciencias políticas y sociales, 65(240), 207-232.
y Talpade Mohanty, 2008Talpade
Mohanty, Chandra (2008). Bajo los ojos de occidente. Academia Feminista
y discurso colonial. En Laura Suárez Navaz y Rosalva Aída Hernández
Castillo (Eds.), Descolonizando el Feminismo: Teorías y Prácticas desde los Márgenes (pp. 112-161). Cátedra.
).
En la siguiente sección, se explorará cómo también los feminismos
descoloniales y comunitarios de Abya Yala generan, de espaldas a la
imposibilidad de la universalidad, sus propias figuraciones
fantasmagóricas del falso universalismo. Lo hacen, en concreto, en sus
desarrollos teóricos sobre el origen de la desigualdad de género en el
subcontinente latinoamericano.
3. El acoso de la fantasía4 El título de esta sección interpela a aquel otro con el que Slavoj Žižek (2011) nombró su obra El acoso de las fantasías. universalista en los feminismos de Abya Yala
⌅A
continuación, se presentan dos posibles clasificaciones de las
hipótesis descoloniales y comunitarias sobre el origen del patriarcado
en América Latina. Por un lado, se diferencian los argumentos de
quienes, como María Lugones (2007Lugones, María (2007). Heterosexualism and the colonial/modern gender system. Hypatia, 22(1), 186-219.
, 2008Lugones, María (2008). Colonialidad y género. Tabula rasa (9), 73-101.
y 2011)Lugones, María (2011). Hacia un feminismo descolonial. La manzana de la discordia, 6(2), 105-119.
y Aura Cumes (2019bCumes, Aura Estela (2019b). Cosmovisión maya y patriarcado: una aproximación en clave crítica. En Karina Ochoa Muñoz (Ed.), Miradas en torno al problema colonial. Pensamiento anticolonial y feminismo descoloniales en los sures globales. Akal.
y 2021)Cumes, Aura Estela (2021). La dualidad complementaria y el Popol vuj: Patriarcado, capitalismo y despojo/Entrevistadora: Yásnaya Gil. Revista de la Universidad de México, 3.
,
consideran el binarismo y la jerarquía de género como una imposición
colonial y de quienes, en cambio, defienden su existencia previa a la
invasión ibérica. Este último es el caso de Rita Laura Segato (2013Segato, Rita Laura (2013). La crítica de la colonialidad en ocho ensayos. Prometeo Libros.
, 2015Segato,
Rita Laura (2015). La norma y el sexo: frente estatal, patriarcado,
desposesión, colonialidad. En Marisa Belausteguigoitia y María Josefina
Saldaña-Portillo (Eds.), Des/posesión: género, territorio y luchas por la autodeterminación (pp. 125-163). Universidad Nacional Autónoma de México, Programa Universitario de Estudios de Género.
y 2016)Segato, Rita Laura (2016). La guerra contra las mujeres. Traficantes de sueños.
o de la feminista comunitaria Julieta Paredes (2010Paredes Carvajal, Julieta (2010). Hilando fino desde el feminismo comunitario. El rebozo.
y 2012Paredes Carvajal, Julieta (2012). Las trampas del patriarcado. En Serie Foros. Pensando los feminismos en Bolivia (pp. 89-111). Conexión Fondo Emancipación.
y Paredes Carvajal y Guzmán Arroyo, 2014)Paredes Carvajal, Julieta y Guzmán Arroyo, Adriana (2014). El tejido de la rebeldia ¿Que es el feminismo comunitario? Moreno Artes Gráficas.
.
5
En otro lugar (Calvo Rivera, 2024),
explico de manera exhaustiva la producción teórica de estas autoras en
relación con la existencia o inexistencia del binarismo y la jerarquía
de género en la Abya Yala preintrusión colonial.
En
este artículo me centraré, sin embargo, en una segunda propuesta
taxonómica, que diferencia entre aquellas teorías que están basadas en
estudios de caso, cuya tendencia es universalizar la organización de una
o varias comunidades originarias como modelo explicativo del orden de
género de la totalidad de los pueblos de Abya Yala, y aquellas otras
que, por el contrario, se desarrollan desde el principio en un plano
universal, despojadas de anclajes significativos a la realidad
sociocultural de los pueblos y comunidades originarias.
Julieta
Paredes y Aura Cumes son las autoras que, dentro de los feminismos
descoloniales y comunitarios, fundamentan sus reflexiones, de manera más
explícita, en estudios de caso. En el caso de Paredes (2018)Paredes Carvajal, Julieta (2018). 1492.
Entronque patriarcal: la situación de las mujeres de los pueblos
originarios de Abya Yala después de la invasión colonial de 1492. (Tesis de maestía inédita). FLACSO. https://repositorio.flacsoandes.edu.ec/handle/10469/17739.
,
su obra recupera evidencias del Tawantinsuyu con el propósito de
sustentar su posición a favor de la existencia de un patriarcado
originario. Señala, por ejemplo, que mientras la administración inca
legaba un tocapu de tierra a los varones, solo ofrecía medio tocapu a las mujeres. Refiere, asimismo, al fenómeno de las acllas,
mujeres sustraídas de distintas comunidades del Tawantinsuyu para ser
instruidas en el arte del tejido, la cocina o el culto, o bien
convertidas en esposas secundarias de las autoridades (Paredes Carvajal y Guzmán Arroyo, 2014Paredes Carvajal, Julieta y Guzmán Arroyo, Adriana (2014). El tejido de la rebeldia ¿Que es el feminismo comunitario? Moreno Artes Gráficas.
). A partir de estos registros, Paredes y Guzmán (2014)Paredes Carvajal, Julieta y Guzmán Arroyo, Adriana (2014). El tejido de la rebeldia ¿Que es el feminismo comunitario? Moreno Artes Gráficas.
advierten que “los territorios de nuestras y nuestros ancestros no eran
una maravilla y no es cierto que el patriarcado lo trajeron los
españoles” (p. 82Paredes Carvajal, Julieta y Guzmán Arroyo, Adriana (2014). El tejido de la rebeldia ¿Que es el feminismo comunitario? Moreno Artes Gráficas.
).
Esta afirmación no solo se aplica a las comunidades administradas por
el Incario, sino que, según la autora, es extensible a todos los pueblos
de Abya Yala. No obstante, resulta pertinente cuestionar si los
indicios sobre la estructura patriarcal del Tawantinsuyu son suficientes
para justificar, como lo hace Paredes (2010Paredes Carvajal, Julieta (2010). Hilando fino desde el feminismo comunitario. El rebozo.
y 2012)Paredes Carvajal, Julieta (2012). Las trampas del patriarcado. En Serie Foros. Pensando los feminismos en Bolivia (pp. 89-111). Conexión Fondo Emancipación.
y Paredes Carvajal y Guzmán Arroyo (2014)Paredes Carvajal, Julieta y Guzmán Arroyo, Adriana (2014). El tejido de la rebeldia ¿Que es el feminismo comunitario? Moreno Artes Gráficas.
,
que la totalidad de las sociedades de Abya Yala eran jerárquicas en
términos de género. Considero que esta hipótesis incurre en un falso
universalismo por generalización precipitada, un problema que también se
advierte en el planteamiento de Aura Cumes.
Al igual que otras feministas antes que ella (De Beauvoir, 2017Beauvoir, Simone de. (2017). El Segundo Sexo. Cátedra.
y Sanday, 1986Sanday, Peggy Reeves (1986). Poder femenino y dominio masculino. Sobre los orígenes de la desigualdad sexual. Editorial mitre.
), Cumes (2019aCumes,
Aura Estela (2019a). Colonialismo patriarcal y patriarcado colonial:
violencia y despojos en las sociedades que nos dan forma. En Xochitl
Leyva Solano y Rosalba Icaza (Eds.), En tiempos de muerte: Cuerpos, rebeldías, resistencias (pp. 297-313). CLACSO.
, 2019cCumes, Aura Estela (2019c). Patriarcado, dominación colonial y epistemologías mayas. https://img.macba.cat/public/uploads/20190611/Patriarcado_dominacinin_colonial_y_epistemologn_as_mayas.4.pdf.
y 2021)Cumes, Aura Estela (2021). La dualidad complementaria y el Popol vuj: Patriarcado, capitalismo y despojo/Entrevistadora: Yásnaya Gil. Revista de la Universidad de México, 3.
recurre a los mitos de origen para rastrear los orígenes de la desigualdad sexual. En particular, su análisis se centra en el Popol Vuh,
el relato de origen del pueblo maya k'iche'. De su lectura, Cumes
sostiene que no existen, dentro de las comunidades mayas originarias,
indicios de subordinación de los sujetos feminizados. Para sustentar su
interpretación, argumenta que deidades de energías masculinas y
femeninas participan en la narración del proceso de creación y que
hombres y mujeres son creados según un mismo procedimiento y un mismo
material -mazorcas de maíz blanco y amarillo-. Esto implica que, a
diferencia del relato judeocristiano, ambos géneros comparten una
esencia ontológica común. A partir de este abordaje, Cumes (2019c)Cumes, Aura Estela (2019c). Patriarcado, dominación colonial y epistemologías mayas. https://img.macba.cat/public/uploads/20190611/Patriarcado_dominacinin_colonial_y_epistemologn_as_mayas.4.pdf.
subraya, frente a la posición de Paredes, que “es ahistórico pensar que
el patriarcado colonial e indígena son dos sistemas que se encuentran y
se combinan” (p. 15Cumes, Aura Estela (2019c). Patriarcado, dominación colonial y epistemologías mayas. https://img.macba.cat/public/uploads/20190611/Patriarcado_dominacinin_colonial_y_epistemologn_as_mayas.4.pdf.
). Con todo, estimo que sus alegatos a favor de la inexistencia del género binario y patriarcal en las sociedades indígenas
6
“El género no fue una organización básica de los Pueblos Originarios, eso viene después” (Cumes, 2021, p. 25).
se construyen mediante la proyección universal de las relaciones de
género de la sociedad maya k'iche', negando, hasta cierto punto, la
particularidad y diversidad de las demás comunidades originarias.
En
mi opinión, el modelo explicativo que Paredes y Cumes proponen para dar
cuenta del orden de género en los pueblos de Abya Yala únicamente se
sostiene, debido a la vasta extensión territorial y la diversidad
socio-cultural de la región, para sus contextos particulares de
enunciación. Incurren, de este modo, en el paradigma del falso
universalismo. Por su parte, como se adelantaba, la producción teórica
de Rita Segato y María Lugones se distancia de la metodología de los
estudios de caso para inscribirse desde un inicio en la dimensión
teórica. Pese a ello, un análisis detallado de su obra revela cómo la
particularidad se filtra en sus investigaciones mediante la trasposición
de tesis que fueron exploradas para contextos distintos del
latinoamericano. Un ejemplo de esto es la propuesta de Rita Segato (2013b)Segato, Rita Laura (2003b). Las estructuras elementales de la violencia. Ensayos sobre género entre la antropología, el psicoanálisis y los derechos humanos. Universidad Nacional de Quilmes.
sobre los cinco universales de género, los cuales, según su
planteamiento, demostrarían la existencia de un patriarcado de bajo
impacto en las sociedades preintrusión colonial. Para la antropóloga
argentina, fenómenos como los rituales de iniciación masculina, el amor
romántico o los mitos de origen que narran la “caída” de las mujeres,
han estado presentes en la mayoría de las sociedades conocidas. No
obstante, su obra no ofrece respuestas claras sobre en qué pueblos de
Abya Yala se pueden identificar estos universales ni sobre cómo se
integraría en su propuesta la lectura igualitaria que Aura Cumes realiza
del Popol Vuh.
A pesar de defender posturas antagónicas,
el desarrollo argumentativo de María Lugones guarda similitudes con el
de la antropóloga argentina. Ambas tienen en común la elaboración de
hipótesis vaciadas de contenido particular que pretenden,
paradójicamente, dilucidar el ordenamiento de género en el conjunto de
las sociedades originarias. En “Colonialidad y género” (2008)Lugones, María (2008). Colonialidad y género. Tabula rasa (9), 73-101.
, considerado por unanimidad el texto fundador del feminismo decolonial latinoamericano, Lugones (2008)Lugones, María (2008). Colonialidad y género. Tabula rasa (9), 73-101.
concluye que “no es necesario que las relaciones sociales estén
organizadas en términos de género … pero la organización social en
términos de género no tiene por qué ser heterosexual o patriarcal” (p. 190Lugones, María (2008). Colonialidad y género. Tabula rasa (9), 73-101.
). Para justificar esta afirmación, se apoya en los estudios que Oyeronké Oyěwùmí (2017)Oyěwùmí, Oyeronké. (2017). La invención de las mujeres. Una perspectiva africana sobre los discursos occidentales del género. Editorial en la frontera.
y Paula Gunn Allen (1992)Allen, Paula Gunn (1992). The sacred hoop: Recovering the feminine in American Indian traditions. Beacon Press.
realizaron, de manera respectiva, sobre el género en las comunidades
yorubas y amerindias de Norteamérica. No es sino hasta la publicación “Hacia un feminismo descolonial” (2011)Lugones, María (2011). Hacia un feminismo descolonial. La manzana de la discordia, 6(2), 105-119.
y “Subjetividad esclava, colonialidad de género, marginalidad y opresiones múltiples” (2012)Lugones, María (2012). Subjetividad esclava, colonialidad de género, marginalidad y opresiones múltiples. En Serie Foros 2. Pensando los feminismos en Bolivia (pp. 129-140). Conexión fondo de emancipación.
, que la filósofa argentina comienza a incorporar referencias a investigaciones sobre las sociedades andinas o mesoamericanas.
7
Es en estos textos donde se encuentran las primeras menciones a los estudios de Sylvia Marcos (2006) e Irene Silverblatt (1990),
quienes desde los años noventa venían reflexionando sobre la
articulación del género en las sociedades mesoamericanas y andinas
previas a la invasión colonial. Por el contrario, las investigaciones de Michael Horswell (2003) y Pete Sigal (2003) son las únicas referencias latinoamericanas que Lugones incorpora en el pionero artículo de “Colonialidad y género” (2008) (si bien el lugar de enunciación de sus autores no deja de ser Estados Unidos).
Sin embargo, las influencias tempranas de Gunn Allen y Oyěwùmí
continúan siendo en estos textos los pilares teóricos fundamentales para
la conceptualización del “sistema-mundo moderno/colonial de género.”
En
las líneas anteriores, se ha puesto de relieve de qué manera las
reflexiones de Cumes y Paredes incurren en un universalismo abstracto,
proyectando como modelo explicativo los hallazgos relativos a sus
contextos particulares de enunciación. Asimismo, se ha analizado cómo
las investigaciones de Lugones y Segato también se exponen al falso
universalismo con motivo de la trasposición al contexto latinoamericano
de estudios que, sobre los orígenes del patriarcado, han sido realizados
en otras regiones del mundo. En ambos casos, se reproduce un paradigma
universal de naturaleza muy similar al que impugnan en su crítica al
feminismo blanco. En este punto, se enfrentan a la encrucijada que
preocupaba a Aimé Cesaire (2006)Cesaire, Aimé (2006). Discursos sobre el colonialismo. Ediciones Akal.
cuando afirmaba: “hay dos maneras de perderse: por segregación amurallada en lo particular o por dilución en lo ‘universal’” (p. 141Cesaire, Aimé (2006). Discursos sobre el colonialismo. Ediciones Akal.
). Ramón Grosfoguel (2008)Grosfoguel, Ramón (2008). Hacia un pluri-versalismo transmoderno decolonial. Tabula rasa (9), 199-216.
reformula esta tensión en forma de interrogante: “¿cómo salir del
dilema entre particularismos provinciales aislados versus universalismos
abstractos camuflados de “cosmopolitas” pero igualmente particulares?” (p. 20Grosfoguel, Ramón (2008). Hacia un pluri-versalismo transmoderno decolonial. Tabula rasa (9), 199-216.
).
En la siguiente sección, se explorará la posibilidad de una alternativa
a la disyuntiva entre el particularismo extremo y el universalismo
abstracto que permita avanzar hacia una teoría sobre los orígenes del
patriarcado capaz de evitar tanto el universalismo descarnado y/o
fetichista
8
Se
toma aquí prestado el concepto “fetichismo” de la tradición filosófica
para hacer referencia a la veneración excesiva de una particularidad que
es elevada al absoluto como si de un universal se tratase.
como el particularismo aislado.
4. ¿Universalismo abstracto o particularismo extremo? ¡No, gracias!9 El título de este epígrafe imita un recurso expresivo que Slavoj Žižek emplea en sus obras. Ver “¿Amar al prójimo? ¡No, gracias!” (Žižek, 2011) o “¿Lucha de clases o posmodernismo? ¡Si, por favor!” (Žižek, 2003b).
⌅Nadie sabía apreciar la seguridad que proporcionaba la compañía de un fantasma … Pero ahora se había ido. (Beloved. Toni Morrison)
¿Qué
ocurrirá después de que el fantasma del falso universalismo se haya
ido? O, lo que es lo mismo, ¿qué podemos esperar luego de “atravesar el
fantasma”? Tras haber revelado la inexistencia de la universalidad
entendida como totalidad cerrada y haber desenmascarado la forma en que
el universalismo abstracto opera mediante la producción fantasmagórica
de falsos universales, cualquier respuesta apresurada podría llevar al
abandono de la universalidad y al refugio en los particulares, esto es,
al particularismo extremo. En este contexto, Ernesto Laclau (1996Laclau, Ernesto. (1996). Universalismo, particularismo y la cuestión de la identidad. En Ernesto Laclau, Emancipación y diferencia (pp. 43-68). Ariel.
y 2003)Laclau, Ernesto (2003). Estrutura, historia y lo político. En Judith Butler, Ernesto Laclau y Slavoj Žižek (Eds.), Contingencia, hegemonía, universalidad: diálogos contemporáneos en la izquierda (pp. 185-215). FCE.
y Laclau y Mouffe (2003)Laclau, Ernesto y Mouffe, Chantal (2003). Hegemonía y estrategia socialista. FCE.
y Judith Butler (2001Butler, Judith (2001). Fundamentos contingentes: el feminismo y la cuestión del "postmodernismo". La ventana. Revista de estudios de género, 2(13), 7-41.
y 2003a)Butler,
Judith (2003a). Reescenificación de lo universal: hegemonía y límites
del formalismo. En Judith Butler, Ernesto Laclau y Slavoj Žižek (Eds.), Contingencia, hegemonía, universalidad: diálogos contemporáneos en la izquierda (pp. 17-49). FCE.
advierten sobre el peligro de pensar la particularidad al margen de la
universalidad. Laclau, en concreto, subraya que únicamente el campo
global de la significación permite, con su apertura, estructurar las
diferencias que dotan de identidad a las distintas particularidades. Es
decir, que si la identidad de la “a” como vocal recae en su componente
diferencial frente a todas las demás letras del abecedario, entonces no
es posible pensar la “a” de manera aislada, no solo al respecto de los
demás elementos del alfabeto, sino tampoco de la totalidad significativa
-la universalidad- que los organiza. Por esta razón, Laclau (1996)Laclau, Ernesto. (1996). Universalismo, particularismo y la cuestión de la identidad. En Ernesto Laclau, Emancipación y diferencia (pp. 43-68). Ariel.
adopta una postura crítica frente a las políticas identitarias, al
señalar que la reivindicación de la identidad de quienes están
oprimides, lejos de desmantelar las estructuras de dominación, termina
por reafirmar la identidad opresora y el sistema de poder en el que
ambas se inscriben.
Por su parte, Judith Butler (2003b)Butler, Judith (2003b). Universalidades en competencia. En Judith Butler, Ernesto Laclau y Slavoj Žižek (Eds.), Contingencia, hegemonía, universalidad: diálogos contemporáneos en la izquierda (pp. 141-185). FCE.
fundamenta la imposibilidad de desvincularse de la universalidad en la
idea de que, para articular cualquier particularidad, es necesario
primero concebir una universalidad en términos propios. Esto implica,
por ejemplo, que las distintas corrientes particulares dentro del
feminismo no podrían haberse configurado sin recurrir a la reformulación
de conceptos universales que forman parte de la tradición feminista
común. En este sentido, Butler (2003b)Butler, Judith (2003b). Universalidades en competencia. En Judith Butler, Ernesto Laclau y Slavoj Žižek (Eds.), Contingencia, hegemonía, universalidad: diálogos contemporáneos en la izquierda (pp. 141-185). FCE.
concibe las particularidades como soportes de “universalidades en
competencia”. Tomando un caso relevante para este artículo, se sigue de
la propuesta de Butler que, por ejemplo, la lectura en clave de género
de Aura Cumes sobre Popol Vuh no puede prescindir de ciertas
comprensiones universales al respecto de la consistencia del patriarcado
o el género, las cuales no coinciden forzosamente con las sostenidas
por otras pensadoras. En este sentido, incluso aunque se limitase la
reflexión sobre los orígenes del patriarcado al marco del pueblo maya
k'iche', la universalidad se filtraría mediante la asimilación de los
conceptos anteriores. De este modo, la universalidad se revela
inevitable, a la vez que su consecución se descubría, en la primera
sección, como imposible. ¿Cómo resolver una paradoja de tal magnitud?
Slavoj Žižek (1999)Žižek, Slavoj (1999). El espinoso sujeto. El centro ausente de la ontología política. Paidós.
nos ofrece una pista con vistas a la resolución de la contradicción
anterior: “Lo único que cura la herida es la espada que la infringe” (p. 171Žižek, Slavoj (1999). El espinoso sujeto. El centro ausente de la ontología política. Paidós.
).
Según Žižek, el fantasma de la ideología opera como una pantalla que
encubre la imposibilidad del sujeto de alcanzar un deseo que es, con
motivo su falla constitutiva, “el Deseo del Otro”. Pero esto, tal y como
se expuso en la primera sección, es tan solo una parte: si bien es
cierto que “la fantasía oculta este horror”, “al mismo tiempo crea
aquello que pretende ocultar” (Žižek, 2011, p. 41Žižek, Slavoj (2011). El acoso de las fantasías. Ediciones Akal.
).
Es decir, que cuando la fantasía instruye al sujeto en su objeto de
deseo, lo que en verdad le está enseñando al individuo es aquello que el
“Otro” desea de él. El fantasma crea y reproduce, por tanto, esa misma
apertura que prometió, en un inicio, ocluir: la distancia que separa al
“yo” de su “deseo”. Si se transpone esta reflexión al campo de la
universalidad, el falso universalismo se descubre, no solo como un
paliativo ante la imposibilidad de la universalidad, sino como el
creador mismo de dicha imposibilidad. Es el propio universalismo
abstracto el que nos instruye sobre qué características debe poseer la
universalidad: omniabarcante, absoluta y atemporal. Solo ante la
inexistencia de una universalidad que encarne estas pretensiones, el
falso universalismo surge como un atenuante. En este punto, cabe
preguntarse si el fantasma del universalismo nos engaña tanto como el
fantasma ideológico de Žižek; si, quizás, pueda existir una
universalidad con cualidades alternativas a las dictadas por el
universalismo abstracto. Las reflexiones de Ernesto Laclau y Ramón
Grosfoguel señalan hacia esta dirección.
La universalidad como
totalidad suturada no existe y cualquier intento de representarla en
esos términos queda, por tanto, descartada. No obstante, Laclau (1996Laclau, Ernesto. (1996). Universalismo, particularismo y la cuestión de la identidad. En Ernesto Laclau, Emancipación y diferencia (pp. 43-68). Ariel.
y 2003)Laclau, Ernesto (2003). Estrutura, historia y lo político. En Judith Butler, Ernesto Laclau y Slavoj Žižek (Eds.), Contingencia, hegemonía, universalidad: diálogos contemporáneos en la izquierda (pp. 185-215). FCE.
y Laclau y Mouffe (2003)Laclau, Ernesto y Mouffe, Chantal (2003). Hegemonía y estrategia socialista. FCE.
plantea una vía mediatizada de acceso, no a la estructura de
significación en sí misma -la universalidad-, pero sí al espacio vacío
que dicha estructura habilita con su apertura constitutiva. Esta vía
implica la representación del “lugar vacío” por parte de la
particularidad que, siendo producto resultante del sistema discursivo,
comparte con él la negatividad como su elemento constitutivo. Es
importante señalar, sin embargo, que la simbolización de la
universalidad no puede recaer en un único particular, ya que, en tal
caso, se incurriría de nuevo en un falso universalismo por fetichización
del particular. En lugar de ello, la propuesta de Laclau consiste en
articular distintos particulares de manera que, al identificar sus
intereses comunes, puedan construir una cadena de equivalencias
irreductible a cualquiera de sus componentes. Esta cadena opera como un
nuevo significante que, por su tendencia al vacío, es capaz saturar de
contenido positivo ese “exceso de negatividad” que es la universalidad.
Cabe precisar que esta universalidad positiva es contingente, imperfecta
y temporal, siempre susceptible de ser reestructurada en función de
nuevos intereses equivalentes que revelen sus exclusiones constitutivas.
Desde esta perspectiva, la universalidad se comprende, por tanto, como
sinónimo de hegemonía.
Ramón Grosfoguel (2008)Grosfoguel, Ramón (2008). Hacia un pluri-versalismo transmoderno decolonial. Tabula rasa (9), 199-216.
se muestra muy crítico con la propuesta laclauniana por considerar que
permanece anclada al mismo universalismo abstracto que, históricamente,
se ha construido con base en un particular que “se erige en
representativo de todos los particulares sin reconocerlos a plenitud y
disolviéndolos en su particularidad … sin que el nuevo universal sea
resultado de una negociación entre todos los particulares” (pp. 212-213Grosfoguel, Ramón (2008). Hacia un pluri-versalismo transmoderno decolonial. Tabula rasa (9), 199-216.
). Lo anterior, porque Laclau y Chantal Mouffe (2003)Laclau, Ernesto y Mouffe, Chantal (2003). Hegemonía y estrategia socialista. FCE.
plantean la necesidad de que sea un particular concreto el que lidere
la articulación de la cadena de equivalencias que representa la
universalidad. Sin embargo, creo importante subrayar que los autores no
defienden la identidad inmutable y esencialista de ninguna
particularidad. Por el contrario, reconocen que el significado de todos
los particulares está sujeto a configuraciones y reconfiguraciones
múltiples a través de su interacción con las demás particularidades, en
la búsqueda de sus intereses equivalentes. En este sentido, no comparto
la crítica de Grosfoguel, quien señala que la comprensión hegemónica de
la universalidad implica una construcción de esta última basada en la
fetichización de un particular. Más bien, interpreto esta propuesta como
un esfuerzo por promover el diálogo entre particulares, asumiendo que
cada uno de ellos debe trascender sus individualidades con vistas a
ocupar un lugar compartido en el espacio de la universalidad.
Según lo expuesto, aunque coincido con Grosfoguel (2008)Grosfoguel, Ramón (2008). Hacia un pluri-versalismo transmoderno decolonial. Tabula rasa (9), 199-216.
en que la conservación de un núcleo particularista dentro del universal constituye una concesión innecesaria por parte de Laclau y Mouffe (2003)Laclau, Ernesto y Mouffe, Chantal (2003). Hegemonía y estrategia socialista. FCE.
,
me distancio de su crítica a la universalidad hegemónica como una
versión reciclada del universalismo abstracto. En lugar de ello,
sostengo que la propuesta laclauniana se aproxima a otras
reformulaciones críticas de la universalidad, como la “pluriversalidad”
defendida por diversas figuras del giro descolonial (Escobar, 2012Escobar, Arturo (2012). Más allá del desarrollo: postdesarrollo y transiciones hacia el pluriverso.Revista de antropología social, 21, 23-62.
), incluido el propio Grosfoguel (2008)Grosfoguel, Ramón (2008). Hacia un pluri-versalismo transmoderno decolonial. Tabula rasa (9), 199-216.
. La pluriversalidad, para Fornet-Betancourt (1994)Fornet-Betancourt, Raúl (1994). Hacia una filosofía intercultural latinoamericana. Editorial Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI).
,
refiere a una universalidad que emerge, al margen de cualquier
pretensión de unidad y homogeneidad, a partir del “diálogo permanente”
entre distintas particularidades que son siempre, como sostienen Butler (2003b)Butler, Judith (2003b). Universalidades en competencia. En Judith Butler, Ernesto Laclau y Slavoj Žižek (Eds.), Contingencia, hegemonía, universalidad: diálogos contemporáneos en la izquierda (pp. 141-185). FCE.
y Žižek (1999)Žižek, Slavoj (1999). El espinoso sujeto. El centro ausente de la ontología política. Paidós.
,
universalidades históricas. Desde esta perspectiva, la pluriversalidad
se define como el proceso continuo de intercambio entre “todos los logos
que habla la humanidad” (Fornet-Betancourt, 1994, p. 100Fornet-Betancourt, Raúl (1994). Hacia una filosofía intercultural latinoamericana. Editorial Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI).
). De acuerdo con Grosfoguel (2008)Grosfoguel, Ramón (2008). Hacia un pluri-versalismo transmoderno decolonial. Tabula rasa (9), 199-216.
,
el quehacer al interior de las comunidades zapatistas es el ejemplo
paradigmático de cómo el pluriverso se construye mediante la sustitución
de un modelo basado en “ir predicando y convenciendo” por uno orientado
por el “ir preguntando y escuchando” en favor de la creación de un
mundo en el que quepan otros mundos.
A partir de lo explicado en esta sección, se concluye que no es deseable ni posible evitar el horizonte de la universalidad. Ello no implica, ahora bien, persistir en la identificación de la universalidad con un falso universalismo que se instituye mediante la proyección universal ilegítima de una particularidad específica. A partir de la obra de Laclau y Grosfoguel se ha planteado, en los anteriores párrafos, la posibilidad de imaginar una universalidad alternativa basada en el diálogo entre particulares que se caracterice por la parcialidad, la contingencia y la temporalidad. Este enfoque reconoce la universalidad como un proceso dinámico y negociado, en lugar de una imposición inmutable y homogénea. En el siguiente epígrafe, que se introduce a modo de conclusión, se intentará explorar de qué manera la idea de una “universalidad hegemónica” o de una “pluriversalidad” podría orientar la producción académica de nuevas teorías sobre los orígenes del binarismo y de la jerarquía de género en Abya Yala. Estas teorías tendrían como horizonte alejarse tanto del particularismo extremo como del universalismo abstracto, permitiendo una comprensión más inclusiva y diversa de las estructuras de poder históricas en la región.
5. A modo de conclusión. Los feminismos en el horizonte de una universalidad alternativa
⌅En los últimos años, me han preguntado de manera recurrente si me posiciono del lado de quienes, como Segato o Paredes, plantean la existencia de un patriarcado originario o de quienes, como Lugones y Cumes, identifican en la jerarquía de género una imposición colonial. Ciertamente, mi incapacidad para ofrecer una respuesta determinante siempre decepciona. No obstante, pronunciarse de manera concluyente sobre las relaciones de género en Abya Yala supone ignorar que existen evidencias contradictorias irresolubles debido a la diversidad espacial, temporal y socio-cultural que caracteriza, hasta la actualidad, a las distintas comunidades originarias. En este sentido, aunque la argumentación de Paredes, basada en referencias a fenómenos concretos de la región andina -como el Acllawasi-, puede ayudar a explicar el orden de género en el Tawansintuyu, no es adecuada para estudiar la realidad social mesoamericana, o incluso la organización de los pueblos andinos anteriores al Incario. De manera similar, la lectura de Cumes acerca del Popol Vuh es un instrumento útil para aproximarse a las relaciones de género dentro de la sociedad maya k'iche'; no obstante, difícilmente demuestra la ausencia de estructuras patriarcales en las demás regiones de Abya Yala.
Este texto nació inicialmente de la necesidad por indagar acerca de mi incapacidad para adherirme, de manera plena, a ninguna de las teorías formuladas sobre los orígenes de la desigualdad de género en América Latina. Sin embargo, el proceso de investigación me permitió reinterpretar esta dificultad para tomar partido -que en un principio asumí como una limitación académica personal-a la luz de una cuestión ampliamente problematizada en el campo de la filosofía del que provengo: la universalidad. A lo largo de este artículo, se ha evidenciado de qué manera el universalismo abstracto, entendido como un mecanismo que genera y oculta simultáneamente la imposibilidad de la universalidad como totalidad cerrada, atraviesa incluso la producción teórica de quienes contribuyen a cuestionarlo. Se ha expuesto, en este sentido, cómo el falso universalismo opera dentro de los feminismos comunitarios y descoloniales, al proyectar como modelos explicativos universales para América Latina teorías que se construyen con base en hallazgos para sociedades concretas, como la incaica, la maya- k'iche', la yoruba o la amerindia.
En la
tercera sección, se ha planteado la idea de la “pluriversalidad”,
propuesta por el giro descolonial, y la noción de “universalidad
hegemónica”, formulada por Laclau y Mouffe, como alternativas ante el
falso universalismo que opera mediante la absolutización de una
particularidad específica. A estas propuestas se añade, en este punto,
la teoría de la “traducción cultural” de Butler (2003b)Butler, Judith (2003b). Universalidades en competencia. En Judith Butler, Ernesto Laclau y Slavoj Žižek (Eds.), Contingencia, hegemonía, universalidad: diálogos contemporáneos en la izquierda (pp. 141-185). FCE.
,
especialmente valiosa para quienes buscan reflexionar sobre la relación
histórica entre patriarcado y colonialidad. Según Butler, la tarea del
intelectual consiste, más que en comprometerse con las pretensiones
universalizadoras de una particularidad, en “ir y venir” entre los
distintos lenguajes particulares que buscan ocupar el lugar de la
universalidad: “una tarea para el intelectual contemporáneo consiste en
descubrir cómo navegar, … entre estos tipos de aspiraciones a la
universalización que se hallan en competencia” (Butler, 2003b, p. 169Butler, Judith (2003b). Universalidades en competencia. En Judith Butler, Ernesto Laclau y Slavoj Žižek (Eds.), Contingencia, hegemonía, universalidad: diálogos contemporáneos en la izquierda (pp. 141-185). FCE.
).
Se espera que quien investiga pueda, a través de esta travesía
interdialógica, traspasar las fronteras constitutivas de las distintas
particularidades para aunar sus pretensiones universalizadoras en una
amalgama que agrupe particulares afines. De este modo, la traducción
cultural no solo permite una mayor apertura en el diálogo teórico, sino
que también evita la reproducción de posibles esquemas de exclusión que
emergen cuando una perspectiva se impone como universal.
En el caso específico de los feminismos descoloniales y comunitarios, el ejercicio de “ir y venir” entre las diversas teorías que reflexionan sobre los orígenes del patriarcado revela un panorama complejo del que se pueden extraer, sin embargo, planteamientos comunes. A pesar de las diferencias entre sus enfoques, incluso quienes defienden la existencia de una estructura patriarcal anterior a la colonización, como Segato o Paredes, coinciden en señalar que las relaciones de género originarias, aunque jerárquicas, eran menos agresivas que las impuestas tras los procesos de invasión. En este sentido, todas las perspectivas consideradas en este texto comparten el supuesto de que, si bien la invasión ibérica no fue necesariamente la responsable de introducir las diferencias género y la desigualdad en contextos donde no existía, sí jugó un papel determinante al intensificar estas jerarquías y petrificar los procesos de identificación con base en la lectura dimórfica de los cuerpos. 10 Es importante reparar en que tanto María Lugones (2008) y Aura Cumes (2021) como Rita Segato (2003a) coinciden en que la construcción del género en las sociedades preintrusión colonial no tenía lugar con base en una lectura anatómica de los cuerpos o no, cuanto menos, en una tan rígida como la que opera en la actualidad. Una excepción a este punto de encuentro se sitúa, sin embargo, en la obra de Julieta Paredes (2010, 2012 y 2018) y Paredes Carvajal y Guzmán Arroyo (2014). Según su planteamiento, el patriarcado originario ancestral, aun siendo menos agresivo para las mujeres indígenas que el patriarcado colonial, se articulaba de acuerdo con un género binario basado en la lectura dimórfica de los cuerpos. No obstante, estimo que la razón de esta hipótesis se encuentra en la herencia que Paredes recibe del feminismo radical, el cual describe el dimorfismo sexual como intrínseco a las corporalidades humanas. A mi juicio, la convicción de que el sistema sexo-género, esto es, de que la clasificación exhaustiva de la población en dos géneros con base en una lectura dimórfica de sus corporalidades articulaba el patriarcado en la Abya Yala preintrusión colonial es un anacronismo. Esto, si se aceptan los resultados de investigaciones que, como la realizada por Thomas Laqueur (1994), apuntan a que el modelo de los dos sexos sólo aparece en el contexto occidental una vez entrada la modernidad. En esta línea, se puede debatir sobre la existencia del género como eje clasificatorio en los pueblos indígenas, e incluso sobre su naturaleza jerárquica, pero la posibilidad de su construcción sobre una lectura biologicista del cuerpo humano quedaría descartada de antemano por ser distintiva de la modernidad occidental. Así lo sostienen Aura Cumes, María Lugones e incluso aquellas que, como Rita Segato (2003a), refieren a la presencia en el mundo-aldea de un patriarcado de bajo impacto. Este se articularía, según ella, en torno a una dualidad genérica que, a diferencia del binarismo de género, no fijaría la identidad de les individues de acuerdo con sus diferencias anatómicas, sino con base en otros criterios de carácter social. Menciona la antropóloga, por ejemplo, que, en las comunidades yoruba de Brasil, es el género del orisha o de les orishas asignades a cada sujeto el que determina la identificación de género del sujete misme. No así, por el contrario, las diferencias sexuales de las personas. Ante este escenario, se habilita un primer espacio común que permite articular cadenas de equivalencias entre los distintos argumentos comunitarios y descoloniales. Esto, en contraste con aquellas teorías que, formuladas al interior del feminismo hegemónico, han desestimado la experiencia colonial como un fenómeno significativo para la comprensión del orden global de género.
En conclusión, aunque “navegar”
entre las particularidades buscando oportunidades inéditas para su
“traducción cultural” o para su articulación en “cadenas de
equivalencias” (Laclau y Mouffe, 2003Laclau, Ernesto y Mouffe, Chantal (2003). Hegemonía y estrategia socialista. FCE.
)
no permitirá resolver de manera concluyente y atemporal la cuestión de
la naturaleza colonial del patriarcado en América Latina, sí abre la
puerta a una universalidad alternativa. En este proceso, emergen
universales fragmentarios y contingentes que se presentan como una
posibilidad para la creación y acción política, desafiando las lecturas
clásicas del feminismo hegemónico sobre los orígenes de la desigualdad
sexual, y generando nuevas herramientas teóricas capaces de desafiar el
orden moderno colonial/capitalista/patriarcal. De acuerdo con el
filósofo Alain Badiou (2006)Badiou, Alain (2006). La potencia de lo abierto: universalismo, diferencia e igualdad. Archipiélago: Cuadernos de crítica de la cultura, (73), 21-34.
,
la universalidad debe comprenderse como un acontecimiento que anuncia
una nueva verdad, la cual se encontraba reprimida por la situación
establecida y su relato oficial. En esta línea, concluyo que el
horizonte de universalidad para los feminismos descoloniales y
comunitarios se encuentra en la capacidad que estos poseen para
anunciar, desde la mirada al pasado preintrusión colonial, nuevos
sistemas de género que sean más justos y dignos para todes.
Agradecimientos
⌅Agradezco a la doctora Guadalupe Jiménez Esquinas por su compromiso con este proyecto, así como por su atenta lectura y pertinentes observaciones. Mi agradecimiento también va para la maestra Haydeé García Bravo y las doctoras Gabriela González Ortuño y María Teresa Muñoz Sánchez, quienes en conversaciones pasadas me pusieron en la pista de la problemática que aquí abordo y sugirieron parte de las lecturas que ahora incorporo. La responsabilidad de los argumentos y las conclusiones que se plantean es, sin embargo, totalmente mía.
Declaración de conflicto de intereses
⌅La autora de este artículo declara no tener conflictos de intereses financieros, profesionales o personales que pudieran haber influido de manera inapropiada en este trabajo.
Fuentes de financiación
⌅Esta investigación ha recibido el apoyo del programa predoctoral de Ayudas para la Formación de Profesorado Universitario por parte del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades de España con código FPU23/02760.
Declaración de contribución de autoría
⌅Érika Calvo Rivera: conceptualización, investigación, redacción ‒ borrador original, redacción - revisión y edición.