Isegoría. Revista de Filosofía moral y política 73
julio-diciembre 2025, 1733
ISSN-L: 1130-2097 | eISSN: 1988-8376

CRÍTICA DE LIBROS

Thomas Gataker, Sobre la naturaleza y el uso de los sorteos. Reseña de: Un tratado histórico y teológico, edición e introducción de Alejandro Estrella González, traducción de Liliana Zapata Maldonado, Madrid, Consejo Superior de Investigación Científica, 2023

Thomas Gataker, Sobre la naturaleza y el uso de los sorteos. Review of: Un tratado histórico y teológico, edited and introduced by Alejandro Estrella González, translated by Liliana Zapata Maldonado, Madrid, Consejo Superior de Investigación Científica, 2023

Francisco Quijano Velasco

Universidad Nacional Autónoma de México

fquijanov@gmail.com
ORCID iD: https://orcid.org/0000-0003-4366-2525

La obra aquí reseñada, aunque está editada como un solo libro, en realidad se trata de dos. El primero es un tratado teológico del siglo XVII escrito por el inglés Thomas Gataker, Sobre la naturaleza y el uso de los sorteos, editado por Alejandro Estrella González y traducido por Liliana Zapata Maldonado. El segundo es un estudio histórico, filosófico y metodológico, elaborado por Estrella González, que ofrece una rica y sugerente lectura del mundo intelectual inglés de mediados del siglo XVII, poniendo atención en problemas vinculados a la ciencia, la teología y la política.

El texto de Alejandro Estrella aparece en el volumen como un estudio introductorio y, sin duda, funciona como tal. No obstante, me parece más justo describirlo como un libro en sí mismo, pues en sus 125 páginas hace más que darle al lector coordenadas para leer el tratado de Gataker. Como explicaré más adelante, el trabajo ofrece diversas lecturas de la obra del teólogo inglés acompañadas de profundas reflexiones metodológicas, y puede leerse de forma independiente por lectores interesados en la historia de la ciencia, en la filosofía política, en la historia intelectual o en la historia de la religión de la temprana Modernidad.

Comenzaré describiendo la obra de Thomas Gataker, Sobre la naturaleza y el uso de los sorteos. Se trata de un tratado teológico y moral, publicado en Inglaterra por primera vez en 1609 y reeditado en 1627. En 2008 el texto fue publicado en una edición modernizada por Conall Boyle, y es sobre esta versión que Zapata Maldonado hizo la traducción, cotejándola con el impreso original. Como explica la traductora, esta edición prescinde del amplio aparato crítico redactado en latín, griego y hebreo del tratado de 1627.

La obra, como lo indica su título, tiene como objetivo analizar la naturaleza de los sorteos y de los juegos de azar, y definir las condiciones y circunstancias en las que sus usos son legítimos. Siguiendo rigurosamente el método escolástico, Gataker organiza su tratado en capítulos y parágrafos en los que va deshebrando el problema a estudiar. Empieza así analizando qué es un sorteo y qué es el azar, y las formas generales en que estos operan; después discute su relación con la contingencia y la providencia divina. Luego describe los distintos tipos de sorteos, distinguiendo entre ordinarios y extraordinarios, y avanza hasta revisar las formas específicas en que se utilizaban en su época o se habían utilizado en la historia: elección de oficios públicos, reparto de propiedades, en juegos de azar o en prácticas adivinatorias, buscando en todos estos casos establecer las condiciones de su legitimidad.

Para alguien no familiarizado con la historia intelectual de la modernidad temprana podría resultar sorprendente que, en Inglaterra del siglo XVII, por los mismos años en que Francis Bacon escribía su Novum Organon o Thomas Hobbes el Leviatán, siguieran publicándose tratados escolásticos; y no solo eso, sino que, como en el caso del de Gataker, fueran éxitos editoriales, como la redición del libro lo demuestra. Los autores humanistas, liberales e ilustrados fueron muy eficaces al construir la idea de la escolástica como un método inerte y especulativo, que nada tenía que aportar al conocimiento del mundo, y a asociarlo con tradiciones conservadoras o antimodernas.

Pero esta apreciación, si bien puede aplicarse a una parte importante de la literatura escolástica, no puede generalizarse al método en su conjunto. El tratado de Gataker es una muestra clara del potencial que llegó a tener la razón escolástica. En sus páginas aparecen potentes reflexiones teóricas y prácticas sobre problemas políticos, morales y teológicos centrales para la comunidad en la que fue escrito, algunas de las cuales contribuyeron al ulterior desarrollo de la ciencia y la filosofía modernas.

Alejandro Estrella da cuenta de este fenómeno en la introducción que, como señalé, bien podría considerarse un libro aparte. El estudio, compuesto de cinco apartados, brinda información contextual muy valiosa y traza distintas rutas para entender e interpretar el tratado de Gataker.

El primer apartado es una introducción general al tratado, en el que se describe su proceso de elaboración, su contenido y el argumento central.

El segundo, es una lectura genealógica desde la historia de la ciencia, que analiza los aportes de Gataker al desarrollo de la probabilidad y la ciencia moderna. En él, Estrella González explica cómo fue Gataker el primer puritano en legitimar los juegos de azar, llevando a cabo una resignificación de los fenómenos aleatorios. Desafiando las ideas dominantes dentro de la teología inglesa y protestante, Gataker naturalizó el azar al ubicarlo en el terreno de la creación y no en el de la voluntad divina. Por ello, para Alejandro Estrella, este autor puede ser considerado una bisagra que unió la teología del puritanismo providencialista con la nueva ciencia empírica.

El tercer apartado constituye una reflexión, desde la filosofía política, sobre el uso del sorteo en la selección de oficios públicos, un tema que es abordado por Gataker en su tratado. Estrella González, en diálogo con filósofos contemporáneos, realiza en esa parte una reivindicación del sorteo como práctica democrática y de su potencial para revertir los impulsos oligárquicos de los sistemas electorales de nuestros tiempos.

El cuarto apartado reconstruye, siguiendo la metodología de la Escuela de Cambridge, la polémica teológica en donde se inserta la obra de Gataker y lo que este autor “hizo” con su tratado dentro de ella. Estrella González sostiene que Gataker, al analizar el tema del azar en el marco del amplio debate teológico de la predestinación y el libre albedrío, realizó un doble movimiento: por un lado, defendió el dogma protestante en el terreno de la salvación y la gracia; y por otro, desacralizó el azar para pensarlo como un fenómeno desvinculado a la voluntad divina. Con este doble movimiento, Gataker se posicionó frente a los católicos ―su defensa del libre albedrío y lo que él consideraba prácticas supersticiosas vinculadas a la salvación―; pero también frente a sus hermanos puritanos, que en un exceso moralizante, tendían a desacreditar por completo a los sorteos y los juegos azar.

En el quinto y último apartado, la lectura de la obra se hace en clave sociológica, siguiendo rutas trazadas por Pierre Bourdieu, Max Weber y Randall Collins. Aquí la propuesta de Alejandro Estrella es observar el campo extralingüístico y determinar las posiciones desde las que Gataker y sus interlocutores estaban hablando. Para Estrella, Gataker no solo estaba participando en un debate teológico, sino que al hacerlo estaba defendiendo la posición de superioridad que debía ocupar el sacerdote frente a la comunidad de laicos. El tratado, así, formaba parte de lo que Weber denominó las disputas por el monopolio de la gestión de lo sagrado y, por lo tanto, Estrella lo describe, en última instancia, como un instrumento más de la lucha de clases.

Además de contextualizar e interpretar el tratado desde diversas perspectivas, el estudio de Alejandro Estrella describe y analiza distintas metodologías para estudiar el pensamiento del pasado. En este sentido, el texto funciona también como un manual de historia intelectual. Son cuatro las propuestas analíticas que el autor pone en práctica y de las que explica pedagógicamente sus fundamentos: la arqueológica, la filosófica, la intertextual y la sociológica. El ejercicio resulta sumamente productivo, pues permite entender los procedimientos y los presupuestos teóricos de cada una de estas perspectivas, y también sus potenciales y sus límites.

Alejandro Estrella utiliza acertadamente la metáfora del cubismo para explicar su apuesta analítica, pues al igual que esta corriente artística, su trabajo descompone el objeto observado en múltiples perspectivas que, siendo discordantes, presentan en su conjunto una imagen armónica.

En efecto, las perspectivas adoptadas por el autor resultan incompatibles entre ellas (en cuanto a sus objetivos, sus fuentes, rutas analíticas y fundamentos teóricos), de ahí que se desplieguen en capítulos independientes. Así, mientras que la aproximación arqueológica sigue una ruta a contrapelo, partiendo del presente al pasado, y busca explicar prolépticamente la significación histórica de la obra; la perspectiva intertextual apuesta, en cambio, por una lectura “siguiendo la veta”, para descifrar el sentido que tuvo el tratado en su momento y con ello develar lo extraño y lo singular de la alteridad histórica. Por lo contrario, la apuesta filosófica dota de una racionalidad externa al texto para hacerlo hablar con nosotros como si fuera escrito por un contemporáneo, y desde esta familiaridad explotar la dimensión axiológica y política de su contenido. Finalmente, la lectura en clave sociológica explica las condiciones materiales de posibilidad del tratado, y con ello abona a la creación (o constatación) de tipologías o estructuras explicativas de la acción humana, y de fenómenos sociales de más larga duración.

Ninguna de estas perspectivas ofrece un mejor ángulo para leer la obra, simplemente, como en el cuadro cubista, muestra una faz distinta del objeto, brinda información distinta, abre preguntas distintas. Y justamente esto es lo que hace al trabajo de Alejandro Estrella particularmente rico, sugerente y productivo.