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				<journal-title>Isegor&#xed;a</journal-title>
				<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">Isegor&#xed;a</abbrev-journal-title>
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			<issn publication-format="electronic">1988-8376</issn>
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				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#xed;ficas</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="publisher-id">isegoria.2023.68.13</article-id>
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					<subject>Art&#xed;culos</subject>
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					<subject>Balibar y la igualibertad / Balibar and equaliberty</subject>
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				<article-title>La democracia de los <italic>conatus</italic>. Balibar y la igualibertad en Spinoza</article-title>
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					<trans-title>The Democracy of the Conatus. Balibar and Spinoza&#x2019;s Equaliberty</trans-title>
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					<contrib-id contrib-id-type="orcid">https://orcid.org/0000-0003-2978-9167</contrib-id>
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						<surname>Sainz Pezonaga</surname>
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					<license-p>Este es un art&#xed;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#xe9;rminos de la licencia de uso y distribuci&#xf3;n Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC BY 4.0).</license-p>
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			<abstract>
				<title>Resumen</title>
				<p>En este art&#xed;culo relaciono la reflexi&#xf3;n de Balibar en torno a la proposici&#xf3;n de la igualibertad con su lectura de la filosof&#xed;a de Spinoza. Balibar examina esta &#xfa;ltima desde la necesidad de teorizar una respuesta a la pregunta por el hombre en la nueva coyuntura pol&#xed;tica de los a&#xf1;os ochenta y noventa del siglo XX. Y expone la antropolog&#xed;a pol&#xed;tica spinoziana a trav&#xe9;s de la presentaci&#xf3;n y el an&#xe1;lisis de tres correlaciones: entre las identidades individuales y la colectiva, entre las potencias individuales y la colectiva y entre las singularidades y la naturaleza infinita. As&#xed; puede dar cuenta de las tres modalidades (antigua, moderna y posmoderna) de la igualibertad, pensando el <italic>conatus</italic> como esfuerzo de liberaci&#xf3;n siempre ya activo.</p>
			</abstract>
			<trans-abstract xml:lang="en">
				<title>Abstract</title>
				<p>In this article I try to relate Balibar&#x2019;s reflection on the proposition of equaliberty with his reading of Spinoza. Balibar reads Spinoza&#x2019;s philosophy from the need to response to the anthropological question in the new political conjuncture of the 1980&#x2019;s and 1990&#x2019;s. His reading of Spinoza&#x2019;s political anthropology is based on the presentation and analysis of three correlations: between individual and collective identities, between individual and collective powers of acting, and between singularities and the infinite nature. Thus, he can account for the three modalities (ancient, modern, and postmodern) of equaliberty, thinking the conatus as an always already striving for liberation.</p>
			</trans-abstract>
			<kwd-group>
				<kwd>Spinoza</kwd>
				<kwd>igualibertad</kwd>
				<kwd>democracia</kwd>
				<kwd>antropolog&#xed;a pol&#xed;tica</kwd>
				<kwd>transindividualidad</kwd>
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				<kwd>Spinoza</kwd>
				<kwd>Equaliberty</kwd>
				<kwd>Democracy</kwd>
				<kwd>Political anthropology</kwd>
				<kwd>Transindividuality</kwd>
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		<sec id="sec1" sec-type="intro">
			<title>Introducci&#xf3;n. Las tres modalidades de la igualibertad</title>
			<p>&#xab;La proposition de l&#x2019;&#xe9;galibert&#xe9;&#xbb; de <xref ref-type="bibr" rid="B2">Balibar (2010, pp. 55-89)</xref> puede leerse como un texto compuesto de dos partes. En una primera, Balibar sostiene que la <italic>Declaraci&#xf3;n de los Derechos del Hombre y del Ciudadano</italic> de 1789 acoge una identificaci&#xf3;n entre la exigencia de libertad y la exigencia de igualdad a la que Balibar llama proposici&#xf3;n de la &#xab;igualibertad&#xbb;. Esta proposici&#xf3;n es, al mismo tiempo, una verdad y una propuesta, y produce una ruptura pol&#xed;tico-ideol&#xf3;gica de car&#xe1;cter irreversible. Abre un nuevo horizonte ideol&#xf3;gico para el que la igualdad y la libertad son inseparables, un horizonte que no exist&#xed;a antes y que, a partir de entonces, siempre ser&#xe1; posible reactivar. </p>
			<p>Ahora bien, a la vez que se identifican, igualdad y libertad no dejan de separarse. Juntas forman una inestable &#xab;unidad de contrarios&#xbb;. Con respecto al Estado, la libertad aparece como un l&#xed;mite, mientras que la igualdad se presenta como una funci&#xf3;n estatal. La libertad es un valor individualista, liberal, de derechas. La igualdad es colectivista, socialista, de izquierdas. La libertad corresponde a la esfera jur&#xed;dico-pol&#xed;tica y la igualdad, a la esfera econ&#xf3;mico-social. La libertad sintetiza los derechos de los ciudadanos y la igualdad, los derechos del hombre. Para Balibar, la inestabilidad tiene su origen en la misma proposici&#xf3;n de la igualibertad, en su car&#xe1;cter contradictorio. La verdad de la igualibertad es incuestionable, pero tambi&#xe9;n negativa, y eso la hace indeterminada, totalmente dependiente de las coyunturas, y sus relaciones de fuerza, en las que se activa o reactiva. </p>
			<p>La verdad de la igualibertad es negativa porque indica que no puede haber igualdad donde no hay libertad ni puede haber libertad sin igualdad. Propone un incondicional, un &#xab;todo o nada&#xbb;, que debe probarse en la historia concreta. Y as&#xed; ocurre que ambas, igualdad y libertad, se pierden cuando los hombres pretenden instituir la una sin la otra. La libertad sin igualdad de las sociedades capitalistas y la igualdad sin libertad de las experiencias del socialismo real son las demostraciones hist&#xf3;ricas negativas de su mutua dependencia. </p>
			<p>A ojos de Balibar, en la Revoluci&#xf3;n francesa y en la <italic>Declaraci&#xf3;n de los derechos del hombre y del ciudadano</italic> la proposici&#xf3;n va unida a otra identificaci&#xf3;n, la del hombre y el ciudadano o, lo que viene a ser lo mismo, a la identificaci&#xf3;n de los derechos del hombre y los derechos del ciudadano. Los derechos del hombre son derechos pol&#xed;ticos y, al mismo tiempo, los hombres tienen derecho a la pol&#xed;tica, &#xab;a instituir pol&#xed;ticamente toda actividad humana en la perspectiva de una liberaci&#xf3;n y una igualaci&#xf3;n&#xbb; (<xref ref-type="bibr" rid="B2">2010, p. 67</xref>).<xref ref-type="fn" rid="fn1">
					<sup>1</sup>
				</xref>
			</p>
			<p>El v&#xed;nculo de la identificaci&#xf3;n entre el hombre y el ciudadano, a partir de sus derechos, con la identificaci&#xf3;n entre igualdad y libertad supone una innovaci&#xf3;n, una ruptura con el modo en que la ciudadan&#xed;a era entendida en los siglos anteriores. Arist&#xf3;teles ofrece a <xref ref-type="bibr" rid="B3">Balibar (2013, pp. 67 y 160; pp. 29-30)</xref> el modelo que le sirve de contraste. Para Arist&#xf3;teles, la igualdad es un rasgo de la libertad, pero no viceversa, ya que la libertad consiste en un estatuto social, implica ocupar una posici&#xf3;n de privilegio en un conjunto de relaciones naturales. Solo pueden ser libres e iguales los amos varones, adultos y nativos, porque son desiguales de los esclavos, las mujeres, los ni&#xf1;os y los extranjeros. El ser humano es un animal pol&#xed;tico por naturaleza porque tiende a implicarse en alg&#xfa;n tipo de relaci&#xf3;n natural con otros seres humanos. Pero no todas las relaciones y posiciones est&#xe1;n abiertas para todos los seres humanos. Hay relaciones de reciprocidad o igualdad y relaciones de subordinaci&#xf3;n o desigualdad. Solo tienen derecho a participar de la ciudadan&#xed;a, esto es, de la relaci&#xf3;n de reciprocidad de derechos y deberes, aquellos que en todas las relaciones de desigualdad ocupan la posici&#xf3;n superior.</p>
			<p>La proposici&#xf3;n de la igualibertad es, adem&#xe1;s, una innovaci&#xf3;n hist&#xf3;rica porque genera otras rupturas, tanto en el momento mismo de la Revoluci&#xf3;n francesa como a lo largo de los dos siglos siguientes. Produce reactivaciones de esta verdad cuando esclavos, trabajadores, mujeres [&#x2026;], los diferentes grupos o sectores sociales en principio no incluidos en la categor&#xed;a de ciudadanos de pleno derecho, luchen por serlo. Balibar entiende que las exclusiones y luchas se explican porque la necesidad de estabilizar la proposici&#xf3;n de la igualibertad genera una serie de mediaciones institucionales y estas mediaciones acarrean sus propios conflictos.</p>
			<p>En una segunda parte, si tomamos el art&#xed;culo de &#xab;La proposition de l&#x2019;&#xe9;galibert&#xe9;&#xbb; desde la mitad de su recorrido, encontramos que Balibar ensaya afrontar un problema fundamental: el problema de la heterogeneidad de las luchas por la igualdad y la libertad:</p>
			<disp-quote>
				<p>La experiencia hist&#xf3;rica nos oblig&#xf3; a concebir no solamente que diferentes contradicciones, diferentes luchas por la igualdad y la libertad no son <italic>espont&#xe1;neamente compatibles entre s&#xed;</italic> en el campo de la pol&#xed;tica revolucionaria, sino tambi&#xe9;n que no pueden ser enunciadas en el mismo lenguaje, en los t&#xe9;rminos de un mismo discurso, lo que sin embargo constituir&#xed;a una condici&#xf3;n m&#xed;nima de su encuentro pr&#xe1;ctico, por no hablar de su &#xab;fusi&#xf3;n&#xbb; en un mismo movimiento democr&#xe1;tico o revolucionario. Por lo menos una parte de las razones de esta situaci&#xf3;n, que basta para dar cuenta de la inadecuaci&#xf3;n relativa de la idea revolucionaria en la actualidad, reside en la <italic>heterogeneidad de las &#xab;contradicciones&#xbb;</italic> a las que aqu&#xed; nos enfrentamos, y hasta m&#xe1;s radicalmente en el hecho de que no se trata de &#xab;contradicciones&#xbb; <italic>en el mismo sentido del t&#xe9;rmino</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="B2">Balibar, 2010, p. 74</xref>).</p>
			</disp-quote>
			<p>El problema surge de la experiencia hist&#xf3;rica de las &#xfa;ltimas d&#xe9;cadas. La p&#xe9;rdida de centralidad del movimiento obrero, adem&#xe1;s de resaltar la propia heterogeneidad del movimiento, va acompa&#xf1;ada por la eclosi&#xf3;n de una multitud de luchas emancipatorias. El punto de vista de Balibar es que esa heterogeneidad responde a la naturaleza misma de las contradicciones, que son diferentes incluso en lo que respecta al concepto de contradicci&#xf3;n social que define a cada una de ellas. El ejemplo, para &#xe9;l, m&#xe1;s conspicuo es el de las contradicciones de clase y las vinculadas a las relaciones entre varones y mujeres y a la divisi&#xf3;n del trabajo intelectual y manual (p. 74). De hecho, algo m&#xe1;s adelante va a relatar que estas dos &#xfa;ltimas contradicciones fueron vividas por quienes &#xab;hicieron pol&#xed;tica en lo que anta&#xf1;o se llamaba el partido revolucionario&#xbb;, entre los que Balibar se incluye, como &#xab;obst&#xe1;culos casi insuperables para la formaci&#xf3;n de una <italic>comunidad libre</italic> de individuos que luchan juntos contra las <italic>desigualdades sociales</italic>&#xbb; (p. 80).</p>
			<p>Se trata de encarar el problema, de se&#xf1;alar la diferencia compartida por la divisi&#xf3;n sexual y la divisi&#xf3;n intelectual. Admitiendo que no son semejantes (p. 84), ambas &#xab;cuestionan la noci&#xf3;n misma de individuo, el modelo de la individualidad o, si se quiere, la &#x201c;naturaleza humana&#x201d;, vale decir, la posibilidad misma de representarse al individuo en general como el ejemplar del g&#xe9;nero humano&#xbb; (p. 80). Por un lado, la desigualdad que las constituye se reproduce y se vive desde el &#xe1;mbito personal, singular. Por el otro, comparten:</p>
			<disp-quote>
				<p> [E]l tener que buscar su liberaci&#xf3;n como un &#xab;derecho a la diferencia en la igualdad&#xbb;, es decir, no como restauraci&#xf3;n de una identidad original o como neutralizaci&#xf3;n de las diferencias en la igualdad de los derechos, sino como producci&#xf3;n de una igualdad sin precedentes ni modelos que sea la diferencia misma, la complementariedad y la reciprocidad de las singularidades. En un sentido, semejante reciprocidad ya est&#xe1; virtualmente comprendida en la proposici&#xf3;n de la igualibertad, pero no puede -parad&#xf3;jicamente- reivindicarla sino a condici&#xf3;n de volver a abrir la cuesti&#xf3;n de la identidad entre el &#xab;hombre&#xbb; y el &#xab;ciudadano&#xbb; (<xref ref-type="bibr" rid="B2">Balibar, 2010, p. 82</xref>).</p>
			</disp-quote>
			<p>Podemos decirlo de otra manera, lo que las &#xab;nuevas&#xbb; contradicciones traen consigo es la necesidad de una nueva antropolog&#xed;a pol&#xed;tica, una nueva respuesta a la pregunta &#xab;&#xbf;qu&#xe9; es el hombre?&#xbb;. En los pasajes citados, Balibar hace referencia a las diferentes respuestas a la pregunta por el hombre que est&#xe1;n en juego. Por un lado, la antropolog&#xed;a antigua, la idea del hombre ligado a una institucionalidad naturalizada, a una identidad colectiva original, a una divisi&#xf3;n naturalizada entre los iguales y los desiguales, como hemos visto en Arist&#xf3;teles. Por el otro, la antropolog&#xed;a moderna: el hombre como individuo general o abstracto, despojado de todas sus particularidades, seg&#xfa;n recoge el art&#xed;culo 1 de la <italic>Declaraci&#xf3;n de los Derechos del Hombre y del Ciudadano</italic> de 1789 y el art&#xed;culo 2 de la <italic>Declaraci&#xf3;n Universal de los Derechos Humanos</italic>. En fin, la nueva antropolog&#xed;a pol&#xed;tica, posmoderna, que propone una igualdad apoyada en &#xab;la complementariedad y la reciprocidad de las singularidades&#xbb;. La nueva antropolog&#xed;a proyecta una idea de humanidad donde las diferencias y la heterogeneidad no son un obst&#xe1;culo para la libertad y la igualdad sino su condici&#xf3;n de posibilidad.</p>
			<p>Esta nueva antropolog&#xed;a pol&#xed;tica se convierte en el eje de las nuevas condiciones hist&#xf3;ricas de las luchas emancipatorias. Por un lado, puede dar cuenta de las nuevas reivindicaciones en torno al g&#xe9;nero y la sexualidad y a la participaci&#xf3;n en las decisiones pol&#xed;ticas, que portan consigo el problema de la heterogeneidad de las singularidades. Por otro, permite afrontar el problema de la heterogeneidad de las luchas en las que estos nuevos movimientos se encuentran y desencuentran con aquellos otros derivados de la igualibertad moderna.</p>
			<p>No deja de ser llamativo que esta nueva antropolog&#xed;a pol&#xed;tica, que Balibar ir&#xe1; desarrollando hacia una ontolog&#xed;a, se sostenga sobre la lectura de un fil&#xf3;sofo del siglo XVII. Balibar va a leer la filosof&#xed;a de Spinoza desde la necesidad de teorizar una respuesta a la pregunta por el hombre en la nueva coyuntura pol&#xed;tica que he definido como p&#xe9;rdida de centralidad del movimiento obrero. Spinoza ofrece a Balibar la doble perspectiva necesaria. Su antropolog&#xed;a pol&#xed;tica descansa en un nominalismo de la singularidad relacional, que (1) es capaz de dar cuenta de las identidades colectivas resultado de la imaginaci&#xf3;n, (2) permite construir una universalidad racional y singular, (3) requiere aceptar una desigualdad pol&#xed;tica que no puede ser abolida, aunque s&#xed; moderada, pues no puede haber una sociedad puramente racional, y (4) descubre el nexo ontol&#xf3;gico con la liberaci&#xf3;n que nos individualiza, a cada uno de nosotros y a cualquier multitud, como seres singulares entre seres singulares.</p>
			<p>La lectura de la antropolog&#xed;a pol&#xed;tica spinoziana que realiza Balibar se sostiene sobre la presentaci&#xf3;n y el an&#xe1;lisis de tres correlaciones o &#xab;implicaciones mutuas&#xbb; (<xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar, 2018, p. 240</xref>), cada una de las cuales se corresponde con un g&#xe9;nero de conocimiento. En primer lugar, Balibar examina la implicaci&#xf3;n entre las identidades individuales y las colectivas para la imaginaci&#xf3;n. En segundo, estudia la implicaci&#xf3;n entre las potencias individuales y las colectivas para la raz&#xf3;n. Y, por &#xfa;ltimo, considera la implicaci&#xf3;n entre las singularidades y la naturaleza infinita para la ciencia intuitiva. </p>
		</sec>
		<sec id="sec2">
			<title>La antropolog&#xed;a pol&#xed;tica desde Spinoza</title>
			<p>La respuesta de Spinoza a la pregunta &#xab;&#xbf;qu&#xe9; es el hombre?&#xbb; es que el hombre es deseo. Deseo traduce el lat&#xed;n <italic>cupiditas</italic> y tiene un sentido preciso en la filosof&#xed;a de Spinoza. El deseo es el <italic>conatus</italic> humano, el esfuerzo de cada individuo por perseverar en el ser, y se refiere de manera inseparable al <italic>conatus</italic> f&#xed;sico y al <italic>conatus</italic> mental. Expresa, pues, la noci&#xf3;n spinoziana de que la mente es la idea del cuerpo, cuya existencia se esfuerza por afirmar. Y rechaza toda visi&#xf3;n ideal del alma o la mente que la represente al modo de parte activa, gobernante, del ser humano, mientras asigna al cuerpo el papel de parte pasiva, gobernada. La actividad y la pasividad, que son las categor&#xed;as principales de la teor&#xed;a de la acci&#xf3;n spinoziana, corresponden a la vez a la mente y al cuerpo. </p>
			<p>El deseo es un esfuerzo, una afirmaci&#xf3;n de la existencia f&#xed;sica y mental. Pero es un esfuerzo que act&#xfa;a en interacci&#xf3;n con otros esfuerzos (humanos y no humanos), que unas veces lo frenan y otras lo avivan. Su alcance, su poder, su potencia es determinado, finito. El deseo tiene un doble rostro: el rostro de la actividad, en tanto que en cierto grado siempre es causa adecuada de su existencia; y el rostro de la pasividad, pues tambi&#xe9;n se apega ciegamente a objetos cambiantes y sustituibles por los que ser&#xe1; dominado.</p>
			<p>En la teor&#xed;a spinoziana del deseo hay, se&#xf1;ala <xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar (2018, pp. 45 y 175)</xref>, una fuerte cr&#xed;tica a la noci&#xf3;n de voluntad. En primer lugar, porque la voluntad se ha entendido tradicionalmente dentro de una concepci&#xf3;n de la mente destinada a gobernar sobre el cuerpo. Pero tambi&#xe9;n porque responde a una visi&#xf3;n que obstaculiza entender qu&#xe9; es una mente y qu&#xe9; es una idea. Una idea, y la mente es la idea del cuerpo, no es un espejo o un cuadro, que deba complementarse con una volici&#xf3;n exterior. Una idea es ella misma una acci&#xf3;n, un esfuerzo mental por perseverar en el ser: produce efectos, afecta a otras ideas y es afectada por ellas. Las ideas tienen un alcance, tienen un poder, una potencia que puede aumentar o disminuir en su relaci&#xf3;n con otras ideas. De modo que las ideas pueden ser m&#xe1;s alegres o m&#xe1;s tristes. Y la alegr&#xed;a y la tristeza est&#xe1;n siempre enlazadas a ideas adecuadas o inadecuadas de las causas que las producen. Conocimiento y afectividad no son enteramente separables. No hay idea sin afecto y no hay afecto sin idea, por muy inadecuada que sea. Siempre hay conocimiento y siempre hay afectividad.</p>
			<p>Si el deseo no es algo distinto del esfuerzo por perseverar en el ser de cada ser humano, entonces, hablar de deseo a&#xf1;ade el elemento consciente, pero esa consciencia no es un a&#xf1;adido extra&#xf1;o, es parte del esfuerzo por perseverar en el ser en tanto que esfuerzo mental. Por ello, podemos decir del deseo lo mismo que decimos del <italic>conatus</italic>, que puede ser mayor o menor, que su potencia puede ser mayor o menor. El deseo se resuelve en una potencia. La esencia de la que habla Spinoza, alej&#xe1;ndose de toda la tradici&#xf3;n espiritualista, es la potencia de actuar que expresa cada deseo particular:</p>
			<disp-quote>
				<p>&#xab;Esencia&#xbb; no se refiere a una idea general de la humanidad, un concepto abstracto bajo el cual se subsumen todos los individuos neutralizando sus diferencias. Por el contrario, se refiere precisamente a la potencia que singulariza a cada individuo y le confiere una historia &#xfa;nica. De esa manera, afirmar que el deseo es la esencia del hombre es afirmar que cada individuo es irreductible en la diferencia misma de su deseo. Podr&#xed;amos decir que se trata aqu&#xed; de una forma de &#xab;nominalismo&#xbb;, dado que Spinoza considera que la especie humana es una abstracci&#xf3;n. <italic>Solo los individuos existen</italic> en el sentido fuerte del t&#xe9;rmino. Pero este nominalismo no tiene nada que ver con el individualismo atom&#xed;stico: decir que todos los individuos son diferentes (o, mejor, que act&#xfa;an y padecen de maneras diferentes) no es decir que sean aislables. La idea de un aislamiento semejante es otra abstracci&#xf3;n no menos mistificadora. <italic>Es la relaci&#xf3;n de cada individuo con otras individualidades y sus acciones y pasiones rec&#xed;procas lo que determina la forma del deseo del individuo actualizando su potencia. La singularidad es una funci&#xf3;n transindividual, una funci&#xf3;n de la comunicaci&#xf3;n</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar, 2018, p. 175</xref>).</p>
			</disp-quote>
			<p>La esencia humana no es la Forma plat&#xf3;nica del hombre, pero tampoco es lo com&#xfa;n a todos los seres humanos. Lo com&#xfa;n, afirma <xref ref-type="bibr" rid="B19">Spinoza (E 2P37, 2020, p. 150)</xref>, &#xab;no constituye la esencia de ninguna cosa singular&#xbb;. La esencia de una cosa singular es su potencia singular, pero esta potencia es inseparable de la interacci&#xf3;n, de la comunicaci&#xf3;n, de la relaci&#xf3;n de reciprocidad con otras cosas singulares, lo que Balibar llama en el texto la &#xab;funci&#xf3;n transindividual&#xbb;. El nominalismo de Spinoza descansa en una ontolog&#xed;a de la relaci&#xf3;n (<xref ref-type="bibr" rid="B12">Morfino, 2006</xref>) o de la m&#xfa;ltiple relacionalidad (<xref ref-type="bibr" rid="B6">Del Lucchese, 2009</xref>).</p>
			<p>La base antropol&#xf3;gica de la filosof&#xed;a de Spinoza se resume as&#xed;. El hombre no se define por el alma, sino a la vez por la mente y por el cuerpo. No se define por la raz&#xf3;n, sino tanto por la acci&#xf3;n como por la pasi&#xf3;n. No se define ni por ser una individualidad separada representante de una idea abstracta ni por su ser social (<xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar, 2018, p. 289</xref>), sino, al mismo tiempo, por el <italic>conatus</italic> y por la relaci&#xf3;n.</p>
			<p>La esencia es relacional (p. 305). La relaci&#xf3;n es esencial. La potencia o esencia humana posee un car&#xe1;cter singular y un car&#xe1;cter relacional. Por ello, hay que entender la antropolog&#xed;a siempre como antropolog&#xed;a pol&#xed;tica, manteniendo la tensi&#xf3;n entre lo singular y lo relacional: &#xab;Antropolog&#xed;a pol&#xed;tica (es decir una antropolog&#xed;a de la <italic>acci&#xf3;n com&#xfa;n</italic>, mejor que del ser com&#xfa;n, que, parad&#xf3;jicamente, se funda en la idea de que la esencia humana solo existe en la modalidad de sus m&#xfa;ltiples singularidades)&#xbb; (<xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar, 2018, pp. 11-12</xref>).</p>
			<p>El car&#xe1;cter relacional y singular de la esencia humana explica, para Balibar, la irreductibilidad del <italic>conatus</italic> que, en &#xab;Spinoza, l&#x2019;anti-Orwell. La crainte des masses&#xbb; (<xref ref-type="bibr" rid="B1">1997, pp. 96-100</xref>), se traduce pol&#xed;ticamente en la imposibilidad de una completa dominaci&#xf3;n social (Spinoza entendido como el &#xab;anti-Orwell&#xbb;, en referencia al autor de la novela <italic>1984</italic>). Como dice en otra parte <xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar (2018, p. 193)</xref>: &#xab;la liberaci&#xf3;n siempre ya ha comenzado: es el <italic>conatus</italic> mismo, el movimiento por el que la actividad prevalece sobre la pasividad. Pero correlativamente ella es siempre todav&#xed;a un &#x201c;esfuerzo&#x201d; por existir adecuadamente, con pleno conocimiento de causa&#xbb;. El <italic>conatus</italic> es el fundamento de la rebeld&#xed;a emancipadora, aunque, como veremos, para entender y amar esa singularidad relacional es necesario el tercer g&#xe9;nero de conocimiento.</p>
			<p>La esencia relacional y singular del <italic>conatus</italic> supone que un &#xfa;nico proceso constituya la individualidad y la multitud. En &#xab;Spinoza, l&#x2019;anti-Orwell&#xbb;, ese &#xfa;nico proceso es la imaginaci&#xf3;n.<xref ref-type="fn" rid="fn2">
					<sup>2</sup>
				</xref>
				<xref ref-type="bibr" rid="B1">Balibar (1997, p. 89)</xref> entiende la imaginaci&#xf3;n como una relaci&#xf3;n entre los afectos y entre los individuos a trav&#xe9;s de los afectos. La multitud se reduce a la comunicaci&#xf3;n afectiva y los individuos se constituyen en la circulaci&#xf3;n de afectos e ideas (p. 94). Ni los individuos ni las multitudes son nunca totalidades simples que puedan ser reducidas a una forma de vida &#xfa;nica. Al contrario, &#xab;siempre subsiste una multiplicidad indefinida de partes, de relaciones y de fluctuaciones que excede un tal proyecto imaginario [de control absoluto del individuo o de la multitud] y lo acaba por subvertir&#xbb; (p. 96). La individualidad y la multitud son indisociables. Ninguna de las dos puede reducirse a la otra ni puede ser enteramente sometida a un orden pol&#xed;tico y social cerrado (p. 99). Su fuerza est&#xe1; en su din&#xe1;mica productiva de comunicaci&#xf3;n, en su producci&#xf3;n de relaciones y afectos (<xref ref-type="bibr" rid="B11">Montag, 2005b, p. 670</xref>), en su potencia constituyente de sociabilidad. </p>
			<p>En &#xab;Les universels&#xbb;, <xref ref-type="bibr" rid="B1">Balibar (1997, p. 446)</xref> equipara el m&#xed;nimo irreductible del <italic>conatus</italic> individual con el car&#xe1;cter indestructible del ideal de la igualibertad, el car&#xe1;cter que lo hace renacer y revivir en un continuo desplazamiento. Tanto el <italic>conatus</italic> como la igualibertad son &#xab;poderes constituyentes&#xbb;.</p>
		</sec>
		<sec id="sec3">
			<title>La implicaci&#xf3;n de las identidades individuales y colectivas</title>
			<p>En los escritos siguientes, sin embargo, Balibar se propone exponer lo que llama &#xab;las dos &#x2018;g&#xe9;nesis&#x2019; de la sociabilidad&#xbb; (<xref ref-type="bibr" rid="B4">2018, p. 312</xref>), sostenidas en la doble demostraci&#xf3;n de la proposici&#xf3;n 37 de la parte cuarta de la <italic>&#xc9;tica</italic> de <xref ref-type="bibr" rid="B19">Spinoza (2020, pp. 324-329)</xref>. Ahora s&#xed;, de manera decidida, las relaciones que construyen sociedad son de dos tipos: pasionales y racionales.<xref ref-type="fn" rid="fn3">
					<sup>3</sup>
				</xref> La doble generaci&#xf3;n de la vida social quiere decir la doble producci&#xf3;n y constituci&#xf3;n individual y multitudinaria, racional y pasional de la comunidad.</p>
			<p>La g&#xe9;nesis pasional se construye sobre la implicaci&#xf3;n mutua entre las identidades individuales y la colectiva. Las pasiones son productoras de sociedad, aunque la convivencia que generan no descansa en ning&#xfa;n acuerdo necesario (p. 148). La tristeza y el odio son pasiones sociales, incluido el odio a uno mismo: &#xab;Los hombres no estar&#xed;an tristes ni se odiar&#xed;an si estuvieran totalmente aislados&#xbb; (<xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar, 2018, p. 149</xref>).</p>
			<p>El odio aparece como una pasi&#xf3;n social y como una forma contradictoria de sociabilidad. Balibar recurre a la proposici&#xf3;n 31 de la parte tercera de la <italic>&#xc9;tica</italic> de Spinoza con su corolario y escolio, que de hecho recogen las conclusiones de las cuatro proposiciones anteriores, para defender esta tesis contraintuitiva. De esta proposici&#xf3;n destaca tres ideas. La primera es la <italic>identificaci&#xf3;n</italic>: el &#xab;mecanismo ps&#xed;quico fundamental que hace comunicar los afectos de un individuo con los de otro a trav&#xe9;s de sus im&#xe1;genes&#xbb; (p. 150). La segunda es la <italic>ambivalencia</italic>, pues la identificaci&#xf3;n, la imitaci&#xf3;n de los afectos, produce lo que Spinoza llama la &#xab;fluctuaci&#xf3;n del &#xe1;nimo&#xbb;. Y la tercera es el <italic>temor a las diferencias</italic> que provocan la fluctuaci&#xf3;n, temor que, sin pretenderlo, las reproduce.</p>
			<p>De la teor&#xed;a spinoziana de la imitaci&#xf3;n de los afectos destaca su explicaci&#xf3;n de la figura del &#xab;semejante&#xbb; o del &#xab;pr&#xf3;jimo&#xbb; como efecto de un proceso de identificaci&#xf3;n imaginaria. Esta figura, hecha de im&#xe1;genes, sostiene el reconocimiento mutuo de los individuos y la multitud como agregado y puede ser tanto atrayente como repulsiva. Los sentimientos de humanidad o modestia, la misericordia y la ambici&#xf3;n, a pesar de sus diferencias, responden al mismo principio. Pero, la ambici&#xf3;n como &#xab;esfuerzo por hacer que todos aprueben lo que uno mismo ama u odia&#xbb; (<xref ref-type="bibr" rid="B19">E 3P31S, Spinoza, 2020, p. 222</xref>) es la fuente principal de la implicaci&#xf3;n entre las identidades individuales y la colectiva. Por la ambici&#xf3;n puede constituirse en la imaginaci&#xf3;n un bien com&#xfa;n que &#xab;ser&#xe1; inseparable del miedo y del odio, es decir, de la imaginaci&#xf3;n de un mal (o de una desgracia) que hay que evitar en com&#xfa;n, o del mal que podr&#xed;a resultar del hecho de que los dem&#xe1;s persigan un bien distinto&#xbb; (<xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar, 2018, p. 151</xref>). El esfuerzo que cada uno realizamos porque los dem&#xe1;s vivan seg&#xfa;n nuestro ingenio o por vivir seg&#xfa;n el ingenio de los otros no deja de oscilar entre el amor y el odio.</p>
			<p>En &#xab;Individualit&#xe9; et transinvidualit&#xe9; chez Spinoza&#xbb; (<xref ref-type="bibr" rid="B4">2018, pp. 99-244</xref>), Balibar explica la v&#xed;a imaginaria combinando dos circularidades o implicaciones, dos procesos de identificaci&#xf3;n: una circularidad o implicaci&#xf3;n entre mi imagen y la de los otros, y una circularidad o implicaci&#xf3;n afectiva por la que proyectamos nuestros afectos sobre los de los dem&#xe1;s y los afectos de los dem&#xe1;s sobre los nuestros. En este texto, adem&#xe1;s, hace hincapi&#xe9; en la ambivalencia de la complejidad afectiva tal como Spinoza la expone en las proposiciones 15 a 17 de la parte tercera de la <italic>&#xc9;tica</italic>. Pero, lo importante, de nuevo, es el modo en que las identidades individuales y la colectiva se implican. No puedo imaginarme a m&#xed; mismo sin imaginarme un nosotros al que pertenezco y no puedo imaginarme un nosotros sin imaginarme a m&#xed; mismo como integrante de este (p. 228). O, en resumen: </p>
			<disp-quote>
				<p>La comunicaci&#xf3;n imaginaria se sostiene en el hecho de que la mente de los individuos est&#xe1; dominada por ideas de semejanza inadecuadas y confusas, que nos hacen oscilar entre ilusiones contrarias (creer en la identidad absoluta o en la incompatibilidad de los individuos, ver entre los humanos a hermanos o a enemigos por naturaleza) (<xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar, 2018, p. 234</xref>). </p>
			</disp-quote>
			<p>La imaginaci&#xf3;n es una forma contradictoria de enlazar la conservaci&#xf3;n de los individuos y la instituci&#xf3;n de la comunidad.</p>
			<p>Importantes consecuencias filos&#xf3;fico-pol&#xed;ticas se siguen del lazo social formado por la implicaci&#xf3;n entre las identidades individuales y la identidad colectiva, y la fuerte ambivalencia y oscilaci&#xf3;n que arrastra. <xref ref-type="bibr" rid="B19">Spinoza (E 3P46, 2020, p. 237</xref>) ya apunta que las representaciones colectivas de clase y de naci&#xf3;n se derivan de la ambici&#xf3;n. En ellas se muestra claramente la otra cara de la identificaci&#xf3;n afectiva, esto es, el temor y el malentendido de las diferencias entre los individuos. As&#xed; se constituyen tambi&#xe9;n las religiones seg&#xfa;n expone Spinoza en el <italic>Tratado teol&#xf3;gico-pol&#xed;tico</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="B17">17: 215; 1999, p. 569</xref>). Las identidades de clase, de naci&#xf3;n o religiosas se forman por la exclusi&#xf3;n de las diferencias. De modo que no hay amor al semejante sin odio al otro exterior o interior,<xref ref-type="fn" rid="fn4">
					<sup>4</sup>
				</xref> pues el odio se puede dirigir a personas a las que se ubica fuera de la identidad colectiva o a las que se ubica dentro, siempre sospechosas de cruzar la l&#xed;nea divisoria (<xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar, 2018, pp. 179-180</xref>). La implicaci&#xf3;n entre identidades individuales y colectivas alberga un conflicto de identidades. </p>
			<p>Ya en &#xab;Spinoza, l&#x2019;anti-Orwell&#xbb;, <xref ref-type="bibr" rid="B1">Balibar (1997, p. 90)</xref> hab&#xed;a ligado la implicaci&#xf3;n de las identidades a la identificaci&#xf3;n del pr&#xf3;jimo como &#xab;representante de una Idea general del Hombre&#xbb;. La lectura de Balibar muestra que la cr&#xed;tica a los universales de hombre que Spinoza realiza en la segunda parte de la <italic>&#xc9;tica</italic> tiene un alcance pol&#xed;tico. En el primer escolio de la proposici&#xf3;n 40 de esa parte, <xref ref-type="bibr" rid="B19">Spinoza (2020, pp. 154-156)</xref> defiende que los universales de hombre -con cierta iron&#xed;a enumera las definiciones de hombre como animal que r&#xed;e, b&#xed;pedo implume o animal racional&#x5ab;- se producen por un colapso de la imaginaci&#xf3;n que, incapaz de conservar todas las im&#xe1;genes de los aspectos de las cosas singulares, retiene solo una de ellas para todo un conjunto abierto de cosas. A pesar de esta cr&#xed;tica, en el Prefacio de la parte cuarta, Spinoza (p. 285) defender&#xe1; la necesidad de formar un modelo (<italic>ejemplar</italic>) de naturaleza humana con la cual poder sostener juicios racionales de lo bueno y lo malo. Hay, por tanto, en relaci&#xf3;n con lo que nos preocupa, la posibilidad de pensar en Spinoza, por un lado, un uso puramente imaginario o identitario del universal, con su oscilaci&#xf3;n entre el amor y el odio y su rechazo de las diferencias, que no estar&#xed;a ligado solo a los universales de naci&#xf3;n, de clase o de religi&#xf3;n sino tambi&#xe9;n a otros m&#xe1;s, incluido al de hombre; y, al mismo tiempo, un uso racional, vinculado a la correlaci&#xf3;n entre las potencias individuales y la colectiva.</p>
		</sec>
		<sec id="sec4">
			<title>La implicaci&#xf3;n entre las potencias individuales y la colectiva</title>
			<p>Veamos ahora la g&#xe9;nesis racional a la que le corresponde la implicaci&#xf3;n mutua entre las potencias individuales y la potencia colectiva. Podemos considerar la g&#xe9;nesis racional como una propuesta constructiva del rechazo del individualismo y del organicismo o, lo que vendr&#xed;a a ser lo mismo, la forma de la igualibertad spinoziana. </p>
			<p>Balibar analiza la v&#xed;a racional en diferentes textos, ofreciendo en cada uno de ellos un examen m&#xe1;s elaborado. As&#xed;, en el cap&#xed;tulo 4 de <italic>Spinoza et la politique</italic>, explica la g&#xe9;nesis racional a partir de la primera demostraci&#xf3;n de la proposici&#xf3;n 37 de la parte cuarta de la <italic>&#xc9;tica</italic>. En esta primera demostraci&#xf3;n, la base racional de la sociabilidad se expone en t&#xe9;rminos de conocimiento: quien desea entender tambi&#xe9;n desea que los dem&#xe1;s entiendan y cuanto m&#xe1;s desea entender m&#xe1;s desea que los dem&#xe1;s tambi&#xe9;n lo hagan. En ese sentido, el conocimiento es un bien com&#xfa;n, un bien que, cuando se comparte, no decrece, sino que aumenta. El hombre es lo m&#xe1;s &#xfa;til para el hombre, porque la cooperaci&#xf3;n intelectual es la mejor manera de aumentar el conocimiento com&#xfa;n e individual.</p>
			<p>El &#xe9;nfasis en el conocimiento lo plantea Spinoza desde la misma esencia de la mente y toda la demostraci&#xf3;n remite a un grupo de proposiciones de la parte cuarta, de la 18 a la 31 y luego la 35. Como refleja bien el escolio de la proposici&#xf3;n 18, el esfuerzo por perseverar en el ser es inseparable de la necesidad de unir fuerzas materiales e intelectuales con otros individuos. Y este esfuerzo o <italic>conatus</italic> deriva de que el hombre es un ser natural, una &#xab;cosa singular&#xbb; dotada de una potencia finita como cualquier otro modo finito de la naturaleza. </p>
			<p>La g&#xe9;nesis racional nada tiene de trascendente. Es parte del proceso natural de la vida humana tal como lo demuestra la raz&#xf3;n y la experiencia, y los seres humanos somos conscientes de esa necesidad. Ahora bien, los seres humanos no solo somos seres racionales, sino tambi&#xe9;n pasionales. Debido a que somos parte de la naturaleza infinita, nos afectan muchas causas que escapan a nuestro control: las padecemos (como, de manera precisa, describe Spinoza en las siete primeras proposiciones de la parte cuarta de la <italic>&#xc9;tica</italic>). Por ello, la circularidad productiva entre las potencias individuales y la colectiva debe ser construida procesualmente y supone la transformaci&#xf3;n del modo de comunicaci&#xf3;n, que va haci&#xe9;ndose m&#xe1;s racional, que se hace m&#xe1;s perfecto a trav&#xe9;s del conocimiento: &#xab;el conocimiento es un proceso de perfeccionamiento continuo de la comunicaci&#xf3;n. Este multiplica la potencia de todos&#xbb; (<xref ref-type="bibr" rid="B4">2018, p. 161</xref>) y &#xab;<italic>conocer realmente es pensar cada vez menos solo</italic>&#xbb; (p. 162). El conocimiento tiene por tanto un sentido pr&#xe1;ctico y colectivo en sus condiciones y en sus efectos, y la lucha por el conocimiento (la filosof&#xed;a) es una pr&#xe1;ctica pol&#xed;tica que tiene como objetivo &#xab;ser el mayor n&#xfa;mero posible para pensar lo m&#xe1;s posible&#xbb; (p. 163).</p>
			<p>En el siguiente texto, &#xab;Politique et communication&#xbb;, <xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar (2018, pp. 165-195)</xref> retoma la misma argumentaci&#xf3;n, pero insiste en una consideraci&#xf3;n importante: </p>
			<disp-quote>
				<p>Los hombres son &#xfa;tiles rec&#xed;procamente no en tanto que sean id&#xe9;nticos, intercambiables [&#x2026;] sino en tanto que difieren los unos de los otros por su &#xab;natural&#xbb; (<italic>ingenium</italic>), sus capacidades y su car&#xe1;cter. Desear el bien de los otros no es desear que sean como yo, sino que sean diferentes. La Ciudad no se funda en la uniformidad sino en la posibilidad de que cada uno se afirme a s&#xed; mismo y refuerce su individualidad (<xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar, 2018, p. 178</xref>). </p>
			</disp-quote>
			<p>La cuesti&#xf3;n de la singularidad, de la irreductibilidad, que, como hemos visto, ocupaba una posici&#xf3;n central en &#xab;Spinoza, l&#x2019;anti-Orwell&#xbb;, se presenta en este pasaje como una caracter&#xed;stica propia de la racionalidad, de la g&#xe9;nesis racional de la sociedad en la antropolog&#xed;a pol&#xed;tica de Spinoza. </p>
			<p> La singularidad tiene tambi&#xe9;n un papel protag&#xf3;nico, pero esta vez desde la ontolog&#xed;a, en el &#xfa;ltimo y m&#xe1;s completo de los textos donde Balibar aborda la g&#xe9;nesis racional, &#xab;Individualit&#xe9; et transindividualit&#xe9; chez Spinoza&#xbb;. Este art&#xed;culo se presenta como una investigaci&#xf3;n en torno a la dimensi&#xf3;n ontol&#xf3;gica de la antropolog&#xed;a pol&#xed;tica de Spinoza (p. 311) a trav&#xe9;s de la noci&#xf3;n de lo transindividual. La investigaci&#xf3;n en la dimensi&#xf3;n ontol&#xf3;gica ahonda en el problema de la singularidad individual que he nombrado en el p&#xe1;rrafo anterior, ofreciendo una base ontol&#xf3;gica para la implicaci&#xf3;n o correlaci&#xf3;n entre el aumento de las potencias individuales y el aumento de la potencia colectiva, el principio racional de la teor&#xed;a pol&#xed;tica de Spinoza.</p>
			<p>Balibar expone los principios de la ontolog&#xed;a de Spinoza en los que se sostiene su propuesta de introducir el concepto de transindividual. El primero es que solo existen individuos que no son sustancias, siendo la sustancia el proceso causal infinito de producci&#xf3;n de los individuos. El segundo es que, por tanto, el individuo es efecto de un proceso en el que se individua y se individualiza, donde alcanza su autonom&#xed;a y su singularidad. Y el tercero dice que la relaci&#xf3;n de unos individuos con otros es original, es intr&#xed;nseca a la singularidad y la autonom&#xed;a. La singularidad de un individuo se constituye en relaci&#xf3;n con otros individuos igualmente singulares. La relaci&#xf3;n es constitutiva de singularidad. La singularidad produce relaci&#xf3;n. Ser es ser causa, ser en rec&#xed;proca determinaci&#xf3;n con otros individuos. El esfuerzo de cada individuo por perseverar en el ser, su <italic>conatus</italic>, se realiza con una determinada potencia. Es tanto un poder de resistencia, frente a todo aquello que es contrario a su existencia, como un poder de combinaci&#xf3;n o coalici&#xf3;n por el que teje fuerzas con otros individuos contra la adversidad. Esto as&#xed;:</p>
			<disp-quote>
				<p> En el campo hist&#xf3;rico y pol&#xed;tico, el <italic>conatus</italic> recibe el nombre de &#xab;derecho natural&#xbb; de cada cosa y la cr&#xed;tica simult&#xe1;nea del individualismo y del organicismo se expresa en la doble demostraci&#xf3;n fundamental: la autonom&#xed;a o potencia de los individuos no se ven reducidas, sino aumentadas, mediante la constituci&#xf3;n de la sociedad civil o el Estado; la soberan&#xed;a o la potencia del Estado no resultan restringidos sino aumentados por la autonom&#xed;a de los individuos, en particular por su libertad de pensamiento y de palabra (<xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar, 2018, pp. 203-204</xref>).</p>
			</disp-quote>
			<p>En t&#xe9;rminos pol&#xed;ticos, la transindividualidad es rechazo de las doctrinas individualistas u organicistas, y afirmaci&#xf3;n de la circularidad productiva entre las potencias individuales y la colectiva. Si alguna forma tiene la igualibertad en Spinoza, como digo, es esta implicaci&#xf3;n mutua entre potencia o autonom&#xed;a individual y potencia o autonom&#xed;a colectiva, implicaci&#xf3;n que, adem&#xe1;s, Balibar identificar&#xe1; con la &#xab;tendencia democr&#xe1;tica inmanente a todos los reg&#xed;menes pol&#xed;ticos&#xbb; (<xref ref-type="bibr" rid="B4">2018, p. 314</xref>).<xref ref-type="fn" rid="fn5">
					<sup>5</sup>
				</xref> La mutua implicaci&#xf3;n significa que no puede haber libertad sin igualdad, es decir, que la autonom&#xed;a de un individuo se desarrolla en combinaci&#xf3;n con la libertad de los dem&#xe1;s. Y significa tambi&#xe9;n que no puede haber igualdad sin libertad, que la igualdad entre los individuos solo es deseable si lo igualado o, mejor, lo compartido es la autonom&#xed;a.</p>
			<p>Balibar vuelve a la implicaci&#xf3;n entre libertad individual y colectiva al final del texto, para oponerla esta vez a la concepci&#xf3;n leibniziana de una armon&#xed;a preestablecida de los diferentes grados de libertad (p. 240). La &#xab;ley&#xbb; de la libertad como proceso es que &#xab;la liberaci&#xf3;n del individuo multiplica realmente la potencia colectiva, al igual que la libertad colectiva multiplica la potencia del individuo&#xbb; (p. 241). Pero ese proceso no est&#xe1; predeterminado, sino que tiene que ser construido. La pol&#xed;tica de lo transindividual es el esfuerzo por construir y sostener el proceso de simult&#xe1;nea liberaci&#xf3;n individual y colectiva.<xref ref-type="fn" rid="fn6">
					<sup>6</sup>
				</xref> Es la democracia de los <italic>conatus</italic> humanos. En ese proceso la comunicaci&#xf3;n racional tiene una funci&#xf3;n esencial: la tarea de crear una identidad que no aplaste la singularidad, sino que la refuerce como autonom&#xed;a (p. 234). La necesidad de reforzar la autonom&#xed;a singular caracteriza la comunicaci&#xf3;n racional y la distingue de la comunicaci&#xf3;n que depende de la imaginaci&#xf3;n. Sostenida sobre la imitaci&#xf3;n de los afectos, la comunicaci&#xf3;n imaginaria supone una identidad de semejanza construida sobre la exclusi&#xf3;n de lo otro, incluso cuando esa identidad se presenta como humanidad.</p>
			<p>Balibar analiza en este texto el juicio racional de que el hombre es lo m&#xe1;s &#xfa;til para el hombre desde dos consideraciones. La primera es que la utilidad a la que se refiere este juicio es la de la raz&#xf3;n. A su vez, lo &#xfa;til para la raz&#xf3;n, lo que la raz&#xf3;n desea, es conocer o entender (p. 231). En Spinoza la utilidad es indisociable de la racionalidad. La segunda consideraci&#xf3;n es que la tesis de la mutua utilidad debe ser pensada de forma radical: el otro es m&#xe1;s &#xfa;til para m&#xed; que yo mismo y lo es no por lo que hace o tiene, sino por lo que es, por su potencia. Mi relaci&#xf3;n con los dem&#xe1;s es constitutiva de mi propio ser de una manera originaria, de ah&#xed; su m&#xe1;xima utilidad. De la misma manera, para los dem&#xe1;s su relaci&#xf3;n conmigo es tambi&#xe9;n constitutiva. La amistad o <italic>convenientia</italic> consistir&#xe1; en procurar que esta mutua constituci&#xf3;n sea para lo mejor de cada uno, de modo que yo sea &#xfa;til a los dem&#xe1;s y los dem&#xe1;s me sean &#xfa;tiles de forma indistinguible. Es decir que mi autonom&#xed;a sea condici&#xf3;n de la autonom&#xed;a de los dem&#xe1;s y la autonom&#xed;a de los dem&#xe1;s sea condici&#xf3;n de mi autonom&#xed;a. Vemos aqu&#xed; la implicaci&#xf3;n entre la libertad individual y la libertad de la multitud enteramente sostenida desde el concepto de utilidad racional rec&#xed;proca de Spinoza y su car&#xe1;cter transindividual.<xref ref-type="fn" rid="fn7">
					<sup>7</sup>
				</xref>
			</p>
			<p>La cuesti&#xf3;n es que la utilidad rec&#xed;proca as&#xed; entendida da lugar a una identidad, a una uni&#xf3;n de las mentes que se produce a trav&#xe9;s precisamente de las nociones comunes del segundo g&#xe9;nero de conocimiento, al que Spinoza denomina expresamente &#xab;raz&#xf3;n&#xbb;. Lo espec&#xed;fico de las nociones comunes, tal como lo expone Spinoza en las proposiciones 28 y 29, con sus corolarios, de la segunda parte de la <italic>&#xc9;tica</italic>, es que, adem&#xe1;s de aplicarse a todo objeto -pues su <italic>ideatum</italic> es la propiedad com&#xfa;n a la parte y al todo-, pertenecen a todas las mentes, ya que las mentes son las ideas de los cuerpos y contienen la idea de las propiedades comunes de los cuerpos. La propia raz&#xf3;n produce la utilidad com&#xfa;n, adem&#xe1;s de prescribirla. Pero, la identidad de las nociones comunes es parcial, implica la necesidad de la diferencia (<xref ref-type="bibr" rid="B4">2018, pp. 231-234</xref>). O, en t&#xe9;rminos de <xref ref-type="bibr" rid="B19">Spinoza (E 2P37, 2020, p. 150)</xref>, es una propiedad com&#xfa;n y, por ello mismo, no es la esencia de ninguna singularidad. La identidad de las nociones comunes es una identidad o uni&#xf3;n no esencialista. Es una identidad que no define al individuo humano, ya que la esencia no est&#xe1; en ella, sino en la singularidad, en el deseo o la potencia singular de cada uno en relaci&#xf3;n con los deseos y potencias singulares de los otros.</p>
			<p>Balibar termina esta exposici&#xf3;n de la v&#xed;a racional reconociendo que la importancia dada a las singularidades nos lleva m&#xe1;s all&#xe1; del segundo g&#xe9;nero de conocimiento y nos introduce en el tercero. De este modo, la v&#xed;a racional se sit&#xfa;a en un lugar intermedio desde el que se apropia de la imaginaci&#xf3;n para su uso y se sostiene en la ciencia intuitiva del tercer g&#xe9;nero de conocimiento.</p>
		</sec>
		<sec id="sec5" sec-type="conclusions">
			<title>Conclusi&#xf3;n. La implicaci&#xf3;n entre las singularidades y la naturaleza infinita</title>
			<p>Nos encontramos tras este recorrido, como hab&#xed;a avanzado, con las tres formas de la igualibertad. En primer lugar, descubrimos la igualibertad en la desigualdad que es propia de la implicaci&#xf3;n de las identidades individuales y colectivas. Las identidades que se sostienen sobre la imitaci&#xf3;n de los afectos y la ambici&#xf3;n, sobre la semejanza imaginada -incluso si no apelan a una naci&#xf3;n, clase o iglesia elegidas, sino a la universalidad humana- funcionan como soportes pr&#xe1;cticos de la divisi&#xf3;n entre los iguales y los desiguales. Dado que desde la teor&#xed;a de Spinoza carece de sentido pensar que la sociedad pueda prescindir de la g&#xe9;nesis imaginaria,<xref ref-type="fn" rid="fn8">
					<sup>8</sup>
				</xref> hemos de suponer una desigualdad inerradicable que se expresa en la inevitabilidad del <italic>imperium</italic>, en la propia relaci&#xf3;n pol&#xed;tica entre gobernantes y gobernados (<xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar, 2018, pp. 152, 181 y 190</xref>). En Spinoza, la desigualdad inerradicable se anuncia de la forma m&#xe1;s dram&#xe1;tica en el <italic>Tratado pol&#xed;tico</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="B18">2005, caps. 6-11</xref>) a trav&#xe9;s de la divisi&#xf3;n entre patricios y plebeyos en la mejor aristocracia y en la exclusi&#xf3;n de siervos, mujeres, infames y extranjeros de las asambleas de decisi&#xf3;n de todas las formas de gobierno. </p>
			<p>En segundo lugar, al mismo tiempo que insiste en que no hay sociedad sin imaginaci&#xf3;n y conflicto, Balibar defiende que tampoco podr&#xed;a existir sociedad sin una g&#xe9;nesis racional. Siempre es posible encontrar la igualibertad en la forma de la implicaci&#xf3;n de las potencias individuales y la colectiva. La implicaci&#xf3;n de las potencias est&#xe1; orientada en dos direcciones. Por un lado, mira a la identidad y no puede prescindir de la imaginaci&#xf3;n (<xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar, 2018, pp. 314-315</xref>), por el otro, se sostiene en la singularidad y conduce al tercer g&#xe9;nero de conocimiento. La orientaci&#xf3;n que mira hacia la imaginaci&#xf3;n se concreta en el modelo de naturaleza humana que es necesario formar seg&#xfa;n Spinoza para poder distinguir lo bueno de lo malo. En toda la cuarta parte de su <italic>&#xc9;tica</italic>, este modelo nombrado como &#xab;hombre libre&#xbb;, hombre que se gu&#xed;a por la raz&#xf3;n, supone una apropiaci&#xf3;n racional del universal imaginario y da expresi&#xf3;n a los dict&#xe1;menes de la raz&#xf3;n, prescripciones formales que deducen consecuencias pr&#xe1;cticas de las nociones comunes, entre ellas la de que el hombre es lo m&#xe1;s &#xfa;til para el hombre. </p>
			<p>El universal moderno de la igualibertad enlaza con esta orientaci&#xf3;n &#xab;formal&#xbb; de la implicaci&#xf3;n de potencias. El principio de que el hombre es lo m&#xe1;s &#xfa;til para el hombre se puede formalizar en la regla de desear para los dem&#xe1;s hombres lo mismo que apeteces para ti, regla de la reciprocidad que conduce los deseos activos de la piedad y la honestidad, sobre los que se sostiene la constituci&#xf3;n racional de la <italic>civitas</italic>. El dictamen de desear a las dem&#xe1;s personas lo que deseas para ti es f&#xe1;cilmente traducible al derecho de todas las personas a todos los derechos que, seg&#xfa;n hemos visto, condensa para Balibar la proposici&#xf3;n de la igualibertad moderna. </p>
			<p>Pero esta es solo una de las dos orientaciones, y Spinoza poco tendr&#xed;a que aportar sin la otra cara de la argumentaci&#xf3;n: la singularidad que nos aboca al tercer g&#xe9;nero de conocimiento. El concepto de utilidad remite a la potencia y la potencia, como tambi&#xe9;n hemos visto, es la esencia singular y relacional de cada ser humano. De ah&#xed; que la regla de reciprocidad se traduzca para Spinoza no en un principio solo te&#xf3;rico o jur&#xed;dico, sino en programa de acci&#xf3;n pol&#xed;tica que pone en correlaci&#xf3;n el aumento de las potencias individuales y el aumento de la potencia colectiva. Semejante programa no puede esquivar la consideraci&#xf3;n de las singularidades individuales y las coyunturas colectivas.</p>
			<p>Ahora bien, las cosas singulares se conocen en Spinoza por el tercer g&#xe9;nero de conocimiento o ciencia intuitiva. <xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar (2018, pp. 243-244)</xref> es escueto cuando se acerca a este tercer g&#xe9;nero. Interpreta que la singularidad conocida a trav&#xe9;s del tercer g&#xe9;nero de conocimiento es el grado m&#xe1;s alto de individualidad alcanzable por un individuo que se ha constituido en lo transindividual. Y concibe la eternidad que constituye nuestra mente cuando amamos a Dios -a la que Spinoza se refiere en la proposici&#xf3;n 39 de la quinta parte de la <italic>&#xc9;tica-</italic> en t&#xe9;rminos de una cualidad activa de nuestra existencia, de nuestra conservaci&#xf3;n. Somos eternos en la medida en que &#xab;nuestro poder de actuar y de existir y nuestro poder de pensar y entender son una sola y misma cosa&#xbb;. A su vez, enlaza la identidad entre nuestros poderes de actuar y entender con la mutua implicaci&#xf3;n entre autonom&#xed;a y comunidad (entre potencia individual y colectiva). Lo transindividual (tanto activo como pasivo) es un presupuesto para que la individualidad singular alcance su mayor potencia. La singularidad (o individualizaci&#xf3;n) es la condici&#xf3;n de la autonom&#xed;a (o individuaci&#xf3;n), esto es, de la potencia racional que se desarrolla sobre el terreno de lo transindividual. Solo puede haber autonom&#xed;a y comunidades humanas en tanto que somos siempre ya singulares. </p>
			<p>En &#xab;Philosophies du transindividuel: Spinoza, Marx, Freud&#xbb;, Balibar desarrolla esta idea m&#xe1;s all&#xe1; de la propuesta del tercer g&#xe9;nero como un modo de comunicaci&#xf3;n. El tercer g&#xe9;nero de conocimiento &#xab;revela (o inventa) la posibilidad de una individualidad que estar&#xed;a en exceso con respecto a la transindividualidad&#xbb; (p. 327). Ahora bien, si el tercer g&#xe9;nero &#xab;deja de lado&#xbb; lo transindividual es para entrar en una nueva relaci&#xf3;n con la naturaleza en general (pp. 331-332).</p>
			<p>Conocerse como parte de la naturaleza significa conocerse en relaci&#xf3;n con todas las cosas, no solo en relaci&#xf3;n con otras personas. Si la relaci&#xf3;n entre personas es la implicaci&#xf3;n mutua entre las potencias individuales y la colectiva, esa misma implicaci&#xf3;n ya no puede pensarse en la relaci&#xf3;n con todas las cosas. Mi aumento o mi disminuci&#xf3;n de potencia no redunda en el aumento de la potencia de la naturaleza infinita, ni viceversa. No se da la utilidad rec&#xed;proca entre personas de lo transindividual activo, ni la imitaci&#xf3;n afectiva y su campo de identificaciones imaginativas de lo transindividual pasional. Por el contrario, conocerse como parte de la naturaleza infinita significa entender que en &#xfa;ltima instancia mi <italic>conatus</italic> act&#xfa;a dentro de una red infinita de conexiones causales absolutamente necesarias. Y en esa red infinita todos los seres singulares son exactamente igual de singulares y necesarios, incluyendo aquellos que pueden destruirme o da&#xf1;arme y los que de hecho lo har&#xe1;n. En el tercer g&#xe9;nero de conocimiento encontramos una universalidad infinita de singularidades. Ahora bien, el conocimiento de tercer g&#xe9;nero no elimina el del segundo (<xref ref-type="bibr" rid="B19">E 5P41, Spinoza, 2020, p. 423</xref>), m&#xe1;s bien lo complementa, permite entender la singularidad que ya estaba en la raz&#xf3;n, aunque todav&#xed;a, como hemos dicho, pensada en general (E 5P36S, p. 418). </p>
			<p>Conocerse desde el tercer g&#xe9;nero no elimina la necesidad de esforzarse por perseverar en el ser, solo descubre que el <italic>conatus</italic> es eterno, que insiste sin antes ni despu&#xe9;s, sin origen y sin finalidad, siendo su propio origen y su propia finalidad, como todas las dem&#xe1;s cosas de la naturaleza infinita. Si hay una especie de &#xab;solidaridad&#xbb; entre todas las cosas, es porque insisten en ser desde s&#xed; y para s&#xed; y no podr&#xed;an insistir en ser si las dem&#xe1;s cosas no insistieran a su vez. Por tanto, desde el tercer g&#xe9;nero, la implicaci&#xf3;n no es de las potencias individuales y colectivas, entre las que m&#xe1;s nos interesan son las de otras personas, sino de implicaci&#xf3;n de singularidades. Mi singularidad implica la de todas las dem&#xe1;s y viceversa. No puedo ser singular, si las dem&#xe1;s cosas no son igualmente singulares, incluyendo las dem&#xe1;s personas. No puedo ser parte de la naturaleza infinita, si no soy parte entre partes de la naturaleza infinita, <italic>conatus</italic> entre <italic>conatus</italic>, cuerpo entre cuerpos (<xref ref-type="bibr" rid="B10">Montag, 2005a, p. 21</xref>). La singularidad es, en primer lugar, una cualidad universal infinita y, luego, una cualidad universal humana. El efecto pr&#xe1;ctico del tercer g&#xe9;nero de conocimiento es que va unido a un amor a todo lo que es, un amor intelectual de Dios, que elimina el odio incluso de aquello que me destruye o amenaza con destruirme. Y es, adem&#xe1;s, una alegr&#xed;a inmensa de ser: beatitud, gloria o satisfacci&#xf3;n de &#xe1;nimo (<xref ref-type="bibr" rid="B19">E 5P36S, Spinoza, 2020, p. 417</xref>). Es un af&#xe1;n por la existencia, un empe&#xf1;o en la alegr&#xed;a y el amor y una entrega en todo lo que aumenta la potencia del conocimiento. </p>
			<p>Spinoza -o Balibar a trav&#xe9;s de Spinoza-descubre un tercer modo de individualidad, una individualidad en exceso, que no se sostiene en la semejanza imaginaria ni en la utilidad rec&#xed;proca, sino en la singularidad infinita. Lo importante es que esa individualidad excesiva no debe pensarse como un horizonte lejano al que solo unos pocos pudieran llegar con mucho esfuerzo, no es un <italic>telos</italic> al que haya que aproximarse. La singularidad ha estado siempre ah&#xed; en la filosof&#xed;a de Spinoza, tambi&#xe9;n en la lectura de Balibar. Estaba presupuesta en el <italic>conatus</italic> irreductible, en la identidad imaginaria, en la correlaci&#xf3;n de potencias individuales y colectivas y en la dimensi&#xf3;n ontol&#xf3;gica de la esencia a la vez singular y relacional. El tercer g&#xe9;nero de conocimiento consiste en entender que esa singularidad, ese <italic>conatus</italic> singular y relacional, que explica la identidad y la utilidad comunes, est&#xe1; hablando de ti. Eres t&#xfa; y es el mundo de relaciones que te constituye y en el que vives el que se entiende, desde el punto de vista de la eternidad, a trav&#xe9;s de la formaci&#xf3;n de identidades y el aumento (o disminuci&#xf3;n) de las potencias. Es en las identidades y las potencias, y en nuestro conocimiento de ellas, donde est&#xe1; no <italic>la</italic> singularidad, sino <italic>tu</italic> singularidad, <italic>tu</italic> vida, <italic>nuestra</italic> vida. </p>
		</sec>
	</body>
	<back>
		<fn-group>
			<title>Notas</title>
			<fn fn-type="other" id="fn1">
				<label>
					<sup>1</sup>
				</label>
				<p>Uso las traducciones publicadas de los textos de Balibar, aunque me permito modificaciones si considero que pueden aportar claridad a mi exposici&#xf3;n.</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn2">
				<label>
					<sup>2</sup>
				</label>
				<p>
					<xref ref-type="bibr" rid="B1">Balibar (1997, pp. 90-91)</xref> considera todav&#xed;a en este texto que en Spinoza no hay cabida para pensar el conocimiento o la raz&#xf3;n como una pr&#xe1;ctica colectiva.</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn3">
				<label>
					<sup>3</sup>
				</label>
				<p>Balibar participa con su lectura en un rico debate sobre la filosof&#xed;a pol&#xed;tica de Spinoza, cuyos referentes m&#xe1;s significativos podr&#xed;amos resumir en <xref ref-type="bibr" rid="B7">Giancotti, 1995</xref>; <xref ref-type="bibr" rid="B8">Matheron, 1988</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="B9">2011</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="B13">Negri, 1993</xref> y <xref ref-type="bibr" rid="B14">2000</xref>.</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn4">
				<label>
					<sup>4</sup>
				</label>
				<p>Toda identidad supone una exclusi&#xf3;n (<xref ref-type="bibr" rid="B20">Stavrakakis, 1999, cap. 1</xref>) y toda exclusi&#xf3;n social supone una identidad (<xref ref-type="bibr" rid="B5">Balibar, 2021, p. 11-14</xref>).</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn5">
				<label>
					<sup>5</sup>
				</label>
				<p>La posibilidad siempre abierta de que el cambio social se oriente &#xab;hacia una potencia m&#xe1;xima de la multitud que garantice al mismo tiempo, por medio de instituciones determinadas, la m&#xe1;s amplia autonom&#xed;a de los individuos&#xbb; (<xref ref-type="bibr" rid="B4">Balibar, 2018, p. 313</xref>).</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn6">
				<label>
					<sup>6</sup>
				</label>
				<p>
					<xref ref-type="bibr" rid="B10">Montag (2005a, p. 21)</xref> dir&#xed;a liberaci&#xf3;n mental y corporal, individual y colectiva. <xref ref-type="bibr" rid="B15">Read (2016, cap. 4)</xref>, a&#xf1;adir&#xed;a liberaci&#xf3;n pol&#xed;tica y econ&#xf3;mica.</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn7">
				<label>
					<sup>7</sup>
				</label>
				<p>Balibar no hace referencia aqu&#xed; a la definici&#xf3;n de utilidad que ofrece el mismo Spinoza en E 4P38, pero esta refuerza su lectura, cf. <xref ref-type="bibr" rid="B16">Sainz Pezonaga, 2021, pp. 64-65</xref>.</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn8">
				<label>
					<sup>8</sup>
				</label>
				<p> Balibar vuelve repetidas veces sobre la imposibilidad de eliminar la g&#xe9;nesis imaginaria, cf. <xref ref-type="bibr" rid="B4">2018, pp. 151-152, 180-181, 235, 314-315</xref>; tambi&#xe9;n, <xref ref-type="bibr" rid="B15">Read, 2016, pp. 36-38</xref>.</p>
			</fn>
		</fn-group>
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			<title>Bibliograf&#xed;a</title>
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							<surname>Balibar</surname>
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					<year>1997</year>
					<source>La crainte des masses. Politique et philosophie avant et apr&#xe8;s Marx</source>
					<publisher-loc>Par&#xed;s</publisher-loc>
					<publisher-name>Editions Galil&#xe9;e</publisher-name>
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					<year>2010</year>
					<source>La proposition de l&#x2019;&#xe9;galibert&#xe9;</source>
					<publisher-loc>Par&#xed;s</publisher-loc>
					<publisher-name>PUF</publisher-name>
					<comment>La igualibertad. Trad. V&#xed;ctor Goldstein. Barcelona: Herder, 2017</comment>
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					<year>2018</year>
					<source>Spinoza politique. Le transindividuel</source>
					<publisher-loc>Par&#xed;s</publisher-loc>
					<publisher-name>PUF</publisher-name>
					<comment>Spinoza y la pol&#xed;tica. Trads. C&#xe9;sar Marchesino y Gabriel Merlino. Buenos Aires: Prometeo Libros, 2011 y Spinoza pol&#xed;tico. Lo transindividual. Trad. Alfonso D&#xed;ez. Barcelona: Gedisa, 2021</comment>
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					<article-title>Who&#x2019;s afraid of the multitude? Between the Individual and the State</article-title>
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					<article-title>Spinoza: an ontology of relation?</article-title>
					<source>Graduate Faculty Philosophy Journal</source>
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					<chapter-title>Reliqua desiderantur. Conjetura para una definici&#xf3;n del concepto de democracia en el &#xfa;ltimo Spinoza</chapter-title>
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					<source>Lacan and the Political</source>
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