Discursos del odio

2021-09-17

Solicitud de originales para el monográfico sobre discursos de odio en Isegoría

Combatir los discursos de odio en sociedades democráticas y pluralistas

La Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia en su Recomendación 15 de Política General define el discurso de odio como el: “…fomento, promoción o instigación, en cualquiera de sus formas, del odio, la humillación o el menosprecio de una persona o grupo de personas, así como el acoso, descrédito, difusión de estereotipos negativos, estigmatización o amenaza con respecto a dicha persona o grupo de personas y la justificación de esas manifestaciones por razones de ‘raza’, color, ascendencia, origen nacional o étnico, edad, discapacidad, lengua, religión o creencias, sexo, género, identidad de género, orientación sexual y otras características o condición personales(ECRI, 2016, p. 3).

En los últimos años ha crecido el interés por los llamados “discursos de odio” debido a la amenaza que suponen para la vida de las personas pertenecientes a los grupos más vulnerables y tradicionalmente más estigmatizados. La divulgación de mensajes fóbicos hacia determinados colectivos ha provocado en algunos casos actos violentos e incluso en ocasiones con consecuencias trágicas como la matanza de personas. Los discursos de odio son expresiones que atentan contra los valores y principios éticos fundamentales de los seres humanos como son la dignidad humana, la integridad física y moral, la igualdad o la tolerancia. Dicha propagación puede llevarse a cabo en los medios de comunicación tradicionales, en el espacio público a través de insultos, pintadas o profanación de espacios de culto. Pero ha sido con el progresivo incremento de las formas electrónicas de comunicación y en particular con el auge de redes sociales como Twitter, Youtube o Instagram que los discursos de odio llegan a ser difundidos con mucha mayor rapidez y constituyen un auténtico peligro para la convivencia en sociedades democráticas y pluralistas.

En este número monográfico invitamos a reflexionar en torno a cuestiones sociales, éticas y políticas que están implicadas en los discursos del odio. Por ejemplo: ¿Es adecuada la expresión "discurso de odio" para aquello que quiere significar? ¿Existe relación entre la desinformación o mala información y las distintas formas de expresión del odio?, ¿se trata de realidades interconectadas? ¿Qué estereotipos negativos se construyen en los medios de masas, redes sociales y el discurso público referidos a diferentes colectivos e identidades? ¿Existe una relación entre populismo político y discursos de odio? ¿Reciben las emociones la atención y el cuidado que se merecen en la vida pública para que no proliferen los discursos fóbicos (la misoginia, el racismo, la xenofobia, la homofobia, la aversión a los miembros de determinadas confesiones religiosas, la aporofobia, etc.)? ¿De qué forma se relaciona el discurso del odio con el derecho a la libertad de expresión y con otros derechos de las personas como el derecho de autoestima?, ¿son las prohibiciones del discurso de odio una amenaza para la libertad de expresión? ¿Prohibir el discurso del odio es un símbolo necesario del compromiso democrático con el respeto de la dignidad humana y la igualdad? ¿Son las prohibiciones del discurso de odio eficaces? ¿Qué modos hay para prevenir, intervenir y erradicar los discursos de odio en sociedades pluralistas y democráticas?

En consecuencia, se abre esta convocatoria, hasta el 31 de enero de 2022, a todos los trabajos que versen sobre el análisis ético, político y social acerca de los discursos de odio y que, en concreto, configuren reflexiones que se hallen dentro del campo de estudio de la revista Isegoría. Serán desestimados –sin someterse a evaluación– aquellos trabajos que no se ajusten a las normas establecidas (no superar las veinte páginas a espacio y medio en Times 12, con un breve resumen y un abstract junto a palabras clave en español e inglés, así como un título en inglés y una versión sin autoría para la revisión, sin olvidar el código ORCID) y no se vean acompañados por la correspondiente declaración de autoría.